Durante años, el programa del caza furtivo F-35 fue considerado uno de los más polémicos en la historia militar de Estados Unidos debido a sus costos exorbitantes y sus problemas iniciales de desarrollo. Sin embargo, el tiempo parece haberle dado la razón al Pentágono. Uno de los escuadrones de la Infantería de Marina de Estados Unidos alcanzó un récord de casi 5.000 horas de vuelo sin incidentes, demostrando la fiabilidad de este avión de combate de quinta generación.
De acuerdo con un informe del Cuerpo de Marines de Estados Unidos, el Escuadrón de Ataque de Cazas VMFA-542 completó su despliegue en el área de operaciones del Comando Central de los Estados Unidos (CENTCOM) —que abarca Medio Oriente y Asia Central— con resultados sobresalientes. El escuadrón, compuesto por 12 unidades F-35B, ejecutó más de 1.000 salidas de combate durante cinco meses de operaciones, sin registrar fallas técnicas ni accidentes.
Un caza con capacidades únicas
El F-35B Lightning II, fabricado por Lockheed Martin, es la versión diseñada para despegues cortos y aterrizajes verticales, una capacidad exclusiva entre los cazas furtivos del mundo. Este diseño permite que el avión opere desde buques de asalto anfibio y pistas improvisadas, ofreciendo una ventaja táctica inigualable en entornos de combate.
Además, su sistema de sensores avanzados y su tecnología de sigilo lo hacen prácticamente indetectable por radares enemigos, lo que le permite operar con superioridad en misiones de reconocimiento, ataque y defensa aérea.
La Marina estadounidense lo utilizó por primera vez en combate real en Afganistán en 2018, marcando el inicio de su incorporación operativa. Cada unidad tiene un costo aproximado de 100 millones de dólares, según datos del fabricante citados por la BBC.
De la controversia al éxito operativo
El programa F-35 ha sido uno de los más ambiciosos —y costosos— del Departamento de Defensa de Estados Unidos. De acuerdo con la Oficina de Responsabilidad del Gobierno (GAO), el costo total de adquisición, operación y mantenimiento del sistema F-35 supera los 1,7 billones de dólares, cifra que en 2024 fue actualizada por Business Insider a más de 2 billones de dólares, considerando los gastos previstos a largo plazo.
A lo largo de su desarrollo, el F-35 enfrentó críticas por problemas técnicos, demoras en su entrega y el enorme gasto público que representaba. Sin embargo, los resultados recientes sugieren que el proyecto ha superado su etapa más complicada. “Ha sido un despliegue histórico”, señaló el Comando Central del Cuerpo de Marines, destacando la fiabilidad del modelo F-35B y su aporte al fortalecimiento de la capacidad aérea estadounidense.
Impacto estratégico para el futuro
El alcance operativo del F-35B en zonas de conflicto y su interoperabilidad con otras ramas de las fuerzas armadas lo convierten en un pilar de la estrategia de defensa moderna de Estados Unidos. Su diseño modular permite adaptaciones tecnológicas continuas, garantizando que siga vigente durante las próximas décadas.
Expertos militares consideran que el desempeño reciente de los F-35B redefine su reputación. Lo que alguna vez fue tildado de “fracaso multimillonario”, hoy se perfila como una herramienta esencial en la supremacía aérea estadounidense, capaz de responder a los desafíos de las nuevas guerras tecnológicas.
El éxito del VMFA-542 no solo valida los años de inversión en innovación aeroespacial, sino que también envía un mensaje claro sobre el poder de la adaptación tecnológica: el F-35B ha pasado de ser un símbolo de gasto excesivo a convertirse en el estándar de excelencia militar.

