El gobierno de Ecuador, encabezado por el presidente Daniel Noboa, se encuentra en una situación delicada tras la reciente decisión del Tribunal Contencioso Electoral (TCE) que sancionó a la vicepresidenta Verónica Abad. A pesar de la inhabilitación de Abad, que le impide ejercer sus funciones, el presidente aún no podrá designar a una nueva vicepresidenta de manera temporal hasta que se ejecute formalmente la suspensión de sus derechos de participación.
De acuerdo con el ministro de Gobierno, José De La Gasca, la vicepresidenta Verónica Abad no ha sido destituida, sino inhabilitada por el TCE. La sanción se refiere a un caso de violencia política de género, considerado una infracción electoral grave, según lo estipulado en el Código de la Democracia. Esta sentencia, que fue notificada el 24 de marzo de 2025, después de la decisión de última instancia del Tribunal, confirma que Abad no podrá seguir desempeñando sus funciones en el cargo.
Aunque el presidente Daniel Noboa tiene el «camino libre» para continuar con su campaña electoral para la segunda vuelta programada para el 13 de abril, aún existe incertidumbre sobre quién asumirá temporalmente el cargo de vicepresidencia. La ejecución de la sanción, que involucra la suspensión de los derechos de participación de Abad, aún está pendiente. De esta manera, el gobierno no podrá nombrar un reemplazo hasta que se formalice esta medida.
Es importante señalar que la inhabilitación de Verónica Abad ha generado un vacío de poder en el Ejecutivo, situación que podría traer consigo implicaciones en la estabilidad política del país, mientras se define el futuro del cargo de vicepresidencia.
El TCE, al confirmar su fallo en contra de Abad, ha dejado claro que su actuación violó principios fundamentales de la democracia, lo que llevó a la imposición de la sanción. Aunque no se han revelado detalles adicionales sobre el proceso judicial, la situación sigue siendo un tema de discusión pública en el país.
