A menos de un mes de asumir su segundo mandato presidencial, Daniel Noboa ha comenzado a implementar cambios en su equipo de confianza, iniciando con la renovación parcial de la cúpula de las Fuerzas Armadas. Este ajuste se enmarca en su estrategia para fortalecer la seguridad nacional y responder a las crecientes demandas de la ciudadanía frente a la crisis de inseguridad que atraviesa el país.
El presidente Noboa solicitó la renuncia de dos altos mandos militares, el comandante general de la Fuerza Terrestre y el comandante general de la Fuerza Aérea. Estas decisiones se producen tras la proclamación oficial de los resultados de la segunda vuelta electoral del 13 de abril y a menos de un mes de su posesión en la Asamblea Nacional. El mandatario ha mantenido un perfil bajo en público, pero sus acciones indican una clara intención de reorganizar las estructuras de poder dentro de las instituciones clave del Estado.
La renovación en las Fuerzas Armadas busca responder a la creciente preocupación por la seguridad en el país. Ecuador enfrenta una crisis de violencia e inseguridad sin precedentes, con asaltos, extorsiones y disturbios carcelarios cada vez más frecuentes. Analistas advierten que en apenas un año y medio de mandato será difícil solucionar la crisis e inseguridad que sufre el país, sumado a la dura situación económica actual.
Este movimiento también se produce en un contexto político tenso. La vicepresidenta Verónica Abad ha sido suspendida por 150 días por abandono injustificado del cargo, una medida que ha sido calificada como un acto de «totalitarismo» por Abad, quien acusa al gobierno de manipular la estructura administrativa sin bases legales . Además, Noboa ha enfrentado críticas por su alianza con la empresa de mercenarios Blackwater para la seguridad del país.
La renovación de la cúpula militar es solo el primer paso en una serie de ajustes que el presidente Noboa está implementando en su equipo de confianza. Se espera que en las próximas semanas se anuncien más cambios en otras instituciones clave del Estado, como el Centro de Inteligencia Estratégica (CIES) y el Servicio Nacional de Personas Privadas de Libertad (SNAI). Estos movimientos reflejan la intención del mandatario de consolidar su poder y responder a las demandas de seguridad de la ciudadanía.
