Dallyana Passailaigue Manosalvas, candidata a la Vicepresidencia de la República por el Partido Social Cristiano (PSC), ha dejado claro que no descansará hasta lograr la implementación de las leyes que ha trabajado arduamente para aprobar. Con 43 años y una destacada trayectoria en política, esta guayaquileña ha puesto en la mesa de discusión temas como los derechos de las mujeres, la educación superior, la protección del medio ambiente, y la erradicación de la pobreza en Ecuador.
En una entrevista reciente, Passailaigue compartió su camino hacia la política, que comenzó como reportera de televisión, especialmente cubriendo historias sobre mujeres resilientes. Su pasión por ayudar a la gente la motivó a dejar la comunicación y dedicarse a la política, buscando un espacio donde pudiera influir directamente en la mejora de la calidad de vida de los ecuatorianos.
Su carrera política comenzó hace ocho años, cuando, tras dar conferencias motivacionales, fue invitada por el concejal de Guayaquil, Josué Sánchez, a participar en la ‘Cantera de la 6’, una escuela de liderazgo del PSC. Fue allí donde comenzó a visibilizarse como una líder emergente. En ese tiempo, fue propuesta para ser candidata a la Asamblea Nacional, y aunque enfrentó muchas críticas y ataques, especialmente en redes sociales por ser mujer y joven, persistió gracias al apoyo de su familia.
A lo largo de su carrera, Passailaigue ha logrado aprobar ocho leyes, y se siente especialmente orgullosa de haber sido jefa de bancada con siete meses de embarazo. Además, como directora del Centro de Formación Política del PSC, impulsó la creación de la plataforma Atómica, que ha capacitado a más de 1.500 jóvenes. Para ella, la política no es solo aprobar leyes, sino asegurar que estas se conviertan en soluciones tangibles para la sociedad.
Aunque su sueño inicial era ser candidata presidencial, Passailaigue asegura que su objetivo principal es trabajar desde el Poder Ejecutivo para hacer realidad los cambios que tanto necesita el país. Reconoce que el PSC ha sido clave en su carrera y que, si bien fue precandidata presidencial, se siente honrada de ser considerada para la Vicepresidencia. Destacó también el rol de las mujeres en el PSC, donde siempre han tenido un papel protagónico sin necesidad de leyes de cuotas.
Con su compañero de binomio, Henry Kronfle, Passailaigue resalta la sinergia que han logrado construir trabajando en conjunto para lograr leyes en beneficio de los ciudadanos. Ambos coinciden en valores y principios, y se comprometen a poner en marcha un gobierno que trabaje por la libertad y el progreso del país.
Uno de los compromisos más fuertes de Passailaigue es garantizar la implementación de leyes relacionadas con la violencia de género, la educación superior, la protección ambiental, y la seguridad alimentaria. Para ello, ha solicitado ser encargada del Ministerio de la Mujer, del Ministerio del Ambiente y de la Senescyt. En su visión, la implementación de leyes como la Ley de Igualdad Salarial, la Ley de Reparación para las Familias de las Víctimas de Femicidio, y la Ley Pancita llena, son fundamentales para transformar la realidad del país.
Además, Passailaigue se comprometió a trabajar por la erradicación de la violencia contra las mujeres y niños, así como a garantizar la educación para todos los jóvenes y la protección de los recursos naturales del país, como los ríos y los manglares. Su enfoque está en la acción directa y efectiva desde el poder ejecutivo, asegurando que las leyes que ella promueve no queden en papel, sino que se conviertan en soluciones reales.
Passailaigue también expresó su firme compromiso con la transparencia y el trabajo en equipo, asegurando que en su eventual gobierno trabajará con lealtad hacia los ecuatorianos y sin intereses personales. Su objetivo es lograr un binomio presidencial que sea eficaz y esté comprometido con el bienestar de todos los ecuatorianos, independientemente de su origen o contexto.
