Un violento ataque armado interrumpió la fiesta del Día del Padre en la ciudadela Urbirríos, ubicada en la ciudad de Manta, dejando un saldo de cuatro personas heridas. El incidente ocurrió este domingo 15 de junio alrededor de las 15:00, cuando un grupo de vecinos se encontraba reunido en una cancha para disfrutar de un evento festivo.
Según reportes oficiales, varios sujetos a bordo de motocicletas llegaron al lugar y comenzaron a disparar indiscriminadamente contra las personas que participaban de la celebración. La víctima de este atentado fue un grupo de residentes locales que, en ese momento, estaban reunidos para compartir música y jugar fútbol, generando un ambiente familiar y alegre que fue abruptamente interrumpido por los tiros.
Descripción del ataque y contexto
En plena tarde, cuando los vecinos se disponían a celebrar la jornada especial dedicada a los padres, la tranquilidad se vio afectada por la llegada de los sicarios que actuaron con rapidez y violencia. Los atacantes huyeron en motocicletas tras el ataque, dejando a cuatro personas heridas, quienes fueron auxiliadas y trasladadas a centros médicos cercanos para recibir atención.
Las autoridades locales confirmaron que ninguno de los heridos se encuentra en estado crítico, pero el impacto emocional y social de este hecho ha causado conmoción en la comunidad de Urbirríos.
Reacciones y medidas de seguridad
Los habitantes de la ciudadela expresaron su preocupación y rechazo hacia este tipo de violencia que afecta a familias que sólo buscaban compartir un momento de unión. La Policía Nacional ha iniciado las investigaciones correspondientes para dar con los responsables del ataque, fortaleciendo los patrullajes en la zona para prevenir futuros hechos violentos.
El comandante de la Policía en Manta, en una reciente declaración, destacó que «este tipo de hechos no serán tolerados y se actuará con firmeza para garantizar la seguridad de nuestros ciudadanos».
Impacto social y llamado a la paz
Este suceso vuelve a poner en evidencia la necesidad urgente de reforzar los mecanismos de seguridad ciudadana y promover la convivencia pacífica en los barrios, especialmente en fechas significativas como el Día del Padre, cuando las familias se reúnen para celebrar.
Organizaciones sociales y líderes comunitarios han hecho un llamado a la calma y la colaboración con las autoridades para erradicar la violencia armada que afecta la calidad de vida de la población.
