Cristina Reyes, candidata a la Vicepresidencia por el movimiento Acción Movilizadora Independiente Generando Oportunidades (Amigo), lista 16, asegura que, si logra llegar al poder, se enfocará en la educación y las relaciones internacionales, áreas clave de su plan de gobierno. La experimentada política, con una carrera que incluye cargos como concejala de Guayaquil, asambleísta constituyente y parlamentaria andina, se describe a sí misma como una de las candidatas con más experiencia política en la contienda actual.
Reyes, abogada, comunicadora y escritora, ha sido una figura destacada en la política ecuatoriana, inicialmente vinculada al Partido Social Cristiano (PSC). Sin embargo, hace dos años se separó de esta agrupación debido a discrepancias internas, aunque mantuvo una postura coherente en defensa de una economía social de mercado y de los derechos de los trabajadores y las mujeres. “Me fui del PSC porque no compartía ciertas posiciones y decidí emprender un nuevo camino con el movimiento Amigo, un espacio que me abrió las puertas para trabajar por el bienestar del país”, comentó la vicepresidenciable, quien destacó que no se unió al gobierno de Guillermo Lasso, ni ha respaldado prácticas de transfuguismo o cambios de camiseta.
A lo largo de su carrera, Cristina Reyes ha sido crítica de la falta de procesos de formación política en los partidos tradicionales. Por ello, se ha dedicado a promover la educación ciudadana a través de escuelas de liderazgo en varias provincias del Ecuador. Para ella, el movimiento Amigo representa una alternativa inclusiva que busca la diversidad cultural, política y regional, sin enfrentamientos ideológicos. “Es un espacio para construir juntos un proyecto común, sin caer en las divisiones”, afirmó.
En cuanto a su relación con el PSC, Reyes asegura que no se siente resentida, pero señala que las diferencias políticas la llevaron a tomar un nuevo rumbo. «Me fui con agradecimiento, pero las distancias políticas nos han llevado por caminos distintos», subrayó, haciendo énfasis en la necesidad de un cambio en la política nacional. «La opción no está en el pasado ni en el actual gobierno, sino en una propuesta de cambio, sin promesas vacías», agregó.
Al hablar sobre su futuro rol en la Vicepresidencia, Cristina Reyes subraya su firme compromiso con los derechos de las mujeres, y la importancia de cambiar la dinámica de violencia institucional. “Nuestro gobierno será el de las mujeres”, afirmó, destacando la necesidad de eliminar la violencia desde la Función Ejecutiva y generar políticas públicas enfocadas en la igualdad de género. En cuanto a educación, su propuesta incluye la mejora de infraestructuras escolares, la actualización curricular y el impulso a carreras relacionadas con energías renovables, tecnologías y agricultura, áreas que considera clave para el desarrollo del país.
En el ámbito internacional, Reyes tiene experiencia en relaciones diplomáticas, habiendo sido presidenta del Parlamento Andino, y defiende la necesidad de fortalecer la política exterior de Ecuador. Señaló que es crucial mejorar los servicios consulares para los migrantes y fortalecer relaciones con socios clave como Estados Unidos, la Unión Europea y China. Además, considera que el país debe aprovechar proyectos como el megapuerto de Chancay en Perú para potenciar la economía nacional.
Frente a posibles propuestas diplomáticas, Cristina Reyes reafirma que no se prestaría a un cargo como embajadora si llegara al poder. “Juan Iván no me enviaría a una embajada. Él es un hombre de principios que respeta a las mujeres”, expresó.
Los principales retos que visualiza para un nuevo gobierno son la seguridad energética, la reforma del sistema de seguridad ciudadana y la reconstrucción del tejido social. Reyes cree que Ecuador necesita transformar su matriz energética para ser menos dependiente de la variabilidad climática, e impulsar energías renovables como la eólica y la biomasa. En cuanto a la seguridad, destacó la necesidad de fortalecer las fuerzas armadas y las agencias de inteligencia, mientras que también enfatizó la importancia de generar oportunidades para los jóvenes y prevenir su captación por grupos del crimen organizado.
Con 43 años, Cristina Reyes está convencida de que el país necesita un cambio profundo y está dispuesta a liderar esa transformación desde la Vicepresidencia, siempre con un enfoque de inclusión, equidad y respeto por los derechos humanos.
