Crisis Energética en Ecuador: ¿El Peor Estiaje en 61 Años?

ECONOMÍA

Ecuador se encuentra inmerso en una crisis energética que evoca recuerdos de las dificultades de los años 60, cuando la falta de electricidad era común. La situación actual, marcada por apagones desde octubre de 2023, ha llevado a muchos a cuestionar si este es el peor momento en las últimas seis décadas. A pesar de una mejora notable durante la bonanza petrolera de los años 70, el país enfrenta serios desafíos en el sector eléctrico debido a la falta de inversión, el cambio climático y el creciente consumo de energía.

La crisis actual es resultado de un déficit de más de 1.000 megavatios (MW) en la generación de electricidad. Las autoridades atribuyen este desajuste a la insuficiencia en la inversión y el mantenimiento de la infraestructura energética. Fernando Santos Alvite, exministro de Energía, señala que en los años 60, los municipios eran responsables de construir sus propias plantas eléctricas, lo que generaba apagones frecuentes, especialmente en la Sierra. “En Guayaquil la situación era diferente, gracias a la empresa privada Emelec, que garantizaba el suministro”, explica.

Durante el gobierno militar de Guillermo Rodríguez Lara en los años 70, la situación mejoró con el aumento de ingresos por exportaciones de petróleo. Según Santos Alvite, el 50% de estos ingresos se destinó a la defensa y el otro 50% a proyectos de electrificación, destacando la construcción de represas como Paute, Agoyán y Pisayambo. Sin embargo, a medida que avanzaba el tiempo y la demanda de energía aumentaba, la falta de nuevas obras se volvió evidente.

Andrés Oquendo, expresidente del Colegio de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos de Ecuador, menciona que durante el gobierno de Sixto Durán-Ballén (1992-1996), también se enfrentaron fuertes sequías que complicaron la situación eléctrica. “El clima se está volviendo más extremo, lo que agrava los problemas”, señala.

La administración actual, encabezada por el presidente Daniel Noboa, ha declarado que este estiaje es el más severo en 61 años. El analista energético Fernando Salinas resalta que, a finales de los 80 y principios de los 90, Ecuador también enfrentó crisis significativas, incluyendo la implementación de la “hora sixtina” en 1992, un intento de racionamiento de energía que obligaba a la población a ajustar sus horarios.

En contraste con las medidas de hace décadas, hoy las escuelas han adoptado un enfoque diferente: en los días de apagones, los estudiantes llegan una hora más tarde para facilitar su movilización.

Los problemas actuales se ven agravados por la falta de inversiones en el sector eléctrico. Santos Alvite critica que, durante el gobierno de Rafael Correa, en lugar de continuar con una colaboración efectiva con bancos europeos, se optó por contratar plantas hidroeléctricas a empresas chinas, resultando en costosas inversiones que no han cumplido con su promesa de generación.

Ecuador ha descuidado las inversiones en infraestructura eléctrica en los últimos años, y aunque la demanda de energía ha crecido aproximadamente un 8% anualmente, no se han construido centrales significativas desde 2017. Oquendo advierte que, aunque es difícil determinar si este estiaje es el más severo, el país debe prepararse para condiciones climáticas extremas debido al calentamiento global.

Para muchos expertos, la crisis actual no es solo coyuntural, sino estructural. Santos Alvite afirma que el modelo estatista ha fracasado y que es fundamental permitir la inversión del sector privado en la generación eléctrica para abordar la creciente demanda y evitar futuros problemas.

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