Carolina Jiménez, exesposa del exlegislador ecuatoriano Ronny Aleaga, ha enfrentado un conflicto legal y emocional después de que autoridades venezolanas entregaron a su hijo menor a Aleaga, quien es procesado por la justicia ecuatoriana y tiene una notificación roja de Interpol. Este incidente ocurrió pese a que Jiménez tenía la custodia del niño y después de un intento fallido de sacarlo de Venezuela por vía terrestre, lo cual fue impedido por las autoridades locales.
El 17 de mayo, un intento de sacar al menor del país culminó en un enfrentamiento con la ley, cuando autoridades venezolanas negaron la salida del niño alegando riesgos por el método de transporte utilizado. Jiménez, quien llegó a Venezuela el 18 de marzo con la intención de traer de vuelta a su hijo, se encontró con una respuesta intransigente de Aleaga, quien inicialmente había prometido enviar al niño de regreso a Ecuador.
Aleaga, aprovechando su estancia en Venezuela, trató de obligar a Jiménez a firmar documentos que les concedían asilo político, una condición que ella rechazó. Esta situación se complicó aún más cuando las autoridades venezolanas se alinearon con Aleaga, negándose a permitir que el menor saliera del país y, finalmente, entregándolo a su padre, a pesar de las implicaciones legales y las órdenes de captura internacionales en su contra.
Después de varios meses de lucha, la situación llegó a un punto crítico cuando Jiménez y su hijo buscaron refugio en el Consulado de Ecuador en Caracas el 25 de abril. Aunque inicialmente encontraron un respiro temporal, las complicaciones burocráticas y la falta de apoyo efectivo de las autoridades ecuatorianas en Caracas llevaron a una salida forzosa de Venezuela sin el menor.
Jiménez ahora busca apoyo legal y diplomático para resolver esta situación, cuestionando la eficacia y la integridad de las intervenciones tanto de Venezuela como de Ecuador en este caso delicado y controvertido.
