Vecinos de la avenida Los Olmos, en el sector de Lomas de Urdesa, al norte de Guayaquil, han estado enfrentando una serie de cortes de luz que, aunque breves, han causado grandes inconvenientes en sus hogares. Estos apagones, conocidos como “relámpagos”, duran entre 1 y 30 minutos, y se producen de manera inesperada, afectando tanto la seguridad como los electrodomésticos de los residentes.
El impacto de los cortes de luz repentinos
Uno de los afectados, que prefirió mantener el anonimato, comentó que estos cortes breves son muy dañinos, ya que la energía regresa con un voltaje mucho más alto, lo que puede destruir los sistemas de protección de los dispositivos electrónicos. “Hoy se me salvó la computadora, pero anteriormente me quemó una televisión de 42 pulgadas y un microondas. El sábado pasado, la luz se fue por 38 minutos y después hubo dos cortes fugaces al mediodía”, relató el vecino. Esta situación ha llevado a muchos residentes a instalar reguladores de voltaje para proteger sus equipos, aunque los cortes siguen siendo un problema recurrente.
Reacciones ante la falta de estabilidad en el servicio eléctrico
Este fenómeno ha sido una constante en el vecindario durante los últimos 10 años, con periodos de calma seguidos por temporadas de cortes más frecuentes. Los vecinos temen que estos cortes puedan empeorar y, además, estar cada vez más asociados con riesgos adicionales. Según algunos residentes, los cortes no solo impactan el funcionamiento de los electrodomésticos, sino que también aumentan la sensación de inseguridad en la zona, especialmente cuando ocurren por la noche.
“En este sector ya de por sí es peligroso. En la avenida principal hay motorizados que aprovechan la oscuridad para robar, aunque sea por unos pocos minutos”, indicó uno de los guardias de seguridad que trabaja en la zona. La falta de luz, aunque momentánea, genera un ambiente propicio para la delincuencia, lo que añade una preocupación más a los problemas que enfrentan los vecinos.
Solicitan revisión técnica del sistema eléctrico en la zona
Ante esta situación, los residentes han solicitado a las autoridades que realicen una revisión exhaustiva del sistema de cables en el sector para evitar que los cortes “relámpago” se sigan repitiendo. Aseguran que la frecuencia de estos apagones no solo afecta la calidad de vida, sino que también pone en peligro sus bienes materiales, especialmente cuando los electrodomésticos son dañados por los repentinos cambios de voltaje.
Las autoridades locales aún no han respondido a estas solicitudes, pero los habitantes de la zona siguen esperando soluciones a este problema recurrente, que afecta tanto el bienestar de las familias como la seguridad en el vecindario.

