Corea del Norte dispara más de 10 misiles y uno cerca de Corea del Sur

INTERNACIONAL POLÍTICA

Corea del Norte disparó el miércoles más de diez misiles, incluido uno que cayó muy cerca de Corea del Sur, cuyo presidente Yoon Suk Yeol lo denunció como «de hecho una invasión territorial».

Esta ráfaga de disparos también llevó a las autoridades surcoreanas a lanzar una inusual alerta de ataque aéreo en la isla de Ulleungdo (este) y a pedir a sus habitantes que se refugiaran en búnkeres bajo tierra.

De acuerdo con el ejército surcoreano, uno de los proyectiles lanzados por Pyongyang cruzó la línea del límite norte, la disputada frontera marítima entre ambos países, y cayó cerca de las aguas territoriales del Sur.

En un comunicado, el presidente surcoreano aseguró que esto «constituye de hecho una invasión territorial con un misil que cruzó la línea límite norte por primera vez desde la división» de la península, después de la Segunda Guerra Mundial.

El ejército dijo que el misil más cercano cayó en el mar a solo 57 kilómetros al este del territorio continental de Corea del Sur, que describió este lanzamiento como «muy inusual e intolerable».

En respuesta a estas acciones, el ejército surcoreano disparó tres misiles aire-tierra cerca del punto donde cayó el controvertido proyectil norcoreano.

Estos misiles cayeron «cerca de la línea del límite norte a una distancia correspondiente al área donde impactó el misil del Norte», dijo en un comunicado.

El ejército surcoreano había informado inicialmente de tres misiles balísticos de corto alcance, pero después señaló que Pyongyang había disparado más de diez misiles de varios tipos.

El presidente surcoreano convocó una reunión de su Consejo de Seguridad Nacional para analizar el disparo que, para investigadores como Cheong Seong-chang del Institute Sejong, son la «demostración armada más agresiva y amenazante contra el Sur desde 2010».

La foto de archivo, publicada por la Agencia Central de Noticias de Corea del Norte. Foto: Yonhap News.

La última provocación norcoreana se produce en una aparente protesta por los ejercicios aéreos combinados, a gran escala, entre Seúl y Washington, de cinco días de duración, que comenzaron el lunes, y en medio de las especulaciones de que Pyongyang podría llevar a cabo una prueba nuclear muy pronto.

La respuesta del ejército de Corea del Sur reafirma su resolución de responder con firmeza ante cualquier provocación norcoreana, y muestra que tienen la capacidad de atacar, con precisión, al enemigo.

Desde 1984, Corea del Norte ha disparado alrededor de 200 misiles hacia el mar del Este o el mar Amarillo, pero no había lanzado ningún misil importante, hacia el sur, que constituyera una amenaza directa para Corea del Sur.

En noviembre de 2010, el Norte llevó a cabo un bombardeo de artillería en la isla de Yeonpyeong, en la zona fronteriza del mar Amarillo, matando a cuatro personas, incluidos dos civiles, mientras que otras 18 resultaron heridas.

Yoon Suk Yeol, presidente de Corea del Sur.

El Comando Indopacífico de EE. UU. dijo que la provocación del Norte destaca su «comportamiento imprudente» y el impacto «desestabilizador» de los programas ilegales de misiles balísticos del país.

En un comunicado, el comando dijo que los compromisos de Estados Unidos con la defensa de Corea del Sur y Japón continúan siendo «firmes».

Los disparos tuvieron lugar en un momento en que Seúl y Washington están llevando a cabo el ejercicio Vigilant Storm, que involucra más de 240 aeronaves, incluidos cazas furtivos avanzados, a lo largo del espacio aéreo de la península coreana, en un intento de reforzar la postura de disuasión contra las amenazas de Pyongyang.

El submarino de propulsión nuclear Key West, de Estados Unidos, también llegó a Corea del Sur, el lunes, según lo programado, como parte de su despacho a la región indopacífica.

Pyongyang ha denunciado, desde hace mucho tiempo, los ejercicios militares conjuntos entre Seúl y Washington como ensayos para una invasión. Los aliados subrayan que los ejercicios son de naturaleza defensiva.

Esta mañana, Pak Jong Chon, secretario del Comité Central del gobernante Partido de los Trabajadores de Corea del Norte (WPK), advirtió que Seúl y Washington pagarán un «precio terrible» si deciden atacar al Norte.

El Ministerio de Asuntos Exteriores norcoreano también amenazó, el martes, a Estados Unidos, con tomar «medidas de seguimiento más poderosas» si continúa las provocaciones militares «de manera incesante e imprudente».

Corea del Norte ha disparado más de 40 misiles balísticos en lo que va del año, el mayor número lanzado en un solo año, ya que aparentemente se está esforzando por desarrollar una variedad de vehículos de lanzamiento para sus armas nucleares tácticas y estratégicas.

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