El sector de la construcción representa cerca del 40 % de las emisiones de CO2 a nivel global, según el tercer Barómetro de la Construcción Sostenible del Observatorio de Saint-Gobain. El estudio, que abarca 27 países, incluyendo naciones de América Latina, resalta la necesidad urgente de transformar el sector hacia prácticas más sostenibles, eficientes y que mejoren la calidad de vida de los habitantes.
El informe advierte que, para 2050, la población mundial superará los 9,6 mil millones de personas, de las cuales el 70 % residirá en ciudades. “La manera en que ahora se construyan estas urbes determinará la calidad de vida de las futuras generaciones”, asegura el documento. Aunque la mitad de los edificios que se utilizarán en ese año aún no se han construido, un 80 % de los que estarán en uso ya existen hoy, lo que hace indispensable renovar y adaptar las estructuras actuales hacia modelos más sostenibles.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) subraya que mejorar las condiciones habitacionales puede salvar vidas, prevenir enfermedades, reducir la pobreza y atenuar los efectos del cambio climático, contribuyendo al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Actualmente, la construcción consume el 50 % de los recursos naturales y genera el 40 % de los residuos sólidos a nivel mundial. Por ello, acelerar su transformación hacia prácticas sostenibles puede generar impactos significativos en el medio ambiente.
En el contexto ecuatoriano, Silvia Andino, gerente de marketing de Saint-Gobain Imptek, explica: “El perfil demográfico del país refleja una alta concentración en zonas urbanas, con un 63,1 % de la población según el INEC. Solo el 6 % de los hogares utilizan paneles solares para reducir su consumo de energía. Aplicar prácticas arquitectónicas más sostenibles es esencial para construir ciudades más eficientes y mitigar el cambio climático”. Saint-Gobain apunta a alcanzar emisiones netas cero para 2050 en sus operaciones globales.
Entre los hallazgos del estudio global, el 82 % de los ciudadanos afirma haber oído hablar de la construcción sostenible, pero solo el 38 % entiende bien el concepto. En Ecuador, el conocimiento sobre esta modalidad es limitado. La mayoría asocia la construcción sostenible con el uso de materiales ecológicos (38 % a nivel global, 57 % en América Latina), mientras que un 35 % lo vincula con eficiencia energética y un 31 % con materiales ecológicos, mostrando un enfoque principalmente ambiental y poca consideración del impacto social.
Además, la formación profesional en el sector enfrenta desafíos: solo el 22 % de los expertos considera estar completamente capacitado en construcción sostenible, y apenas un 35 % ha recibido formación específica. Esto evidencia una brecha significativa frente a las necesidades de un sector que requiere adaptarse con rapidez a los retos climáticos y urbanos.

