Durante el año 2024, la colocación de préstamos hipotecarios por parte del Banco del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (Biess) alcanzó un total de 534 millones de dólares, registrando así la cifra más baja desde el inicio de la pandemia de COVID-19. Este descenso en la financiación para la adquisición de vivienda ha generado preocupación en sectores clave como la construcción y el mercado inmobiliario, que apuntan a la necesidad de agilizar los procesos y promover la compra de casas como una vía para la creación de patrimonio familiar.
El Biess, que tradicionalmente ha sido uno de los principales facilitadores del acceso a la vivienda mediante créditos hipotecarios, experimentó un notable retroceso en 2024 en comparación con años anteriores. La cifra de 534 millones de dólares representa un desplome significativo en el volumen de colocaciones, reflejando un contexto económico desafiante y posibles obstáculos burocráticos que dificultan a los ciudadanos acceder a estos préstamos.
Constructores y agentes inmobiliarios han manifestado su preocupación ante esta tendencia negativa y coinciden en la urgencia de implementar medidas que simplifiquen los trámites para la solicitud y aprobación de créditos hipotecarios. Según indican, la burocracia actual no solo retrasa el proceso, sino que también desalienta a potenciales compradores, limitando la reactivación del sector inmobiliario y la consolidación de la vivienda como un activo financiero sólido para las familias ecuatorianas.
Además, estos expertos destacan la importancia de promover la compra de vivienda como una forma efectiva de generar patrimonio personal y familiar. La adquisición de un inmueble es considerada por muchos especialistas como una inversión a largo plazo que puede ofrecer estabilidad financiera, seguridad y calidad de vida, especialmente en un contexto donde la inflación y la incertidumbre económica afectan a otros tipos de inversiones.
El bajo nivel de colocación de préstamos hipotecarios en 2024 podría estar vinculado también a factores externos como la inflación, las tasas de interés y el acceso al crédito, elementos que condicionan la capacidad de los ciudadanos para endeudarse y realizar inversiones inmobiliarias. Por esta razón, desde el sector privado se aboga por la implementación de políticas públicas que favorezcan la estabilidad financiera y la accesibilidad al crédito.
El Banco del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social ha reconocido la necesidad de evaluar y mejorar sus procesos para adaptarse a las demandas del mercado y las expectativas de sus usuarios. La institución ha adelantado que se encuentran en análisis de nuevas estrategias para dinamizar el otorgamiento de créditos hipotecarios y ofrecer productos financieros más flexibles y accesibles.
En resumen, la colocación de préstamos hipotecarios del Biess en 2024 refleja un reto importante para la reactivación del sector vivienda en Ecuador. La colaboración entre entidades financieras, sector construcción, agentes inmobiliarios y Gobierno será clave para revertir esta tendencia y facilitar el acceso a la vivienda, promoviendo la creación de patrimonio familiar y el desarrollo económico sostenible.

