Cerro Azul: vecinos de Vía a la Costa impulsan su declaratoria como área protegida ante el Gobierno Nacional
El colectivo ciudadano Vía a la Costa Progresa, integrado por urbanizaciones y cooperativas del sector occidental de Guayaquil, presentó de manera formal una petición ante el Gobierno Zonal para que el Cerro Azul sea reconocido como área protegida. La solicitud fue dirigida a la ministra de Energía y Ambiente, Inés Manzano, durante una entrega oficial realizada el miércoles 22 de octubre.
Cinco representantes de distintas urbanizaciones participaron en el acto, argumentando que la protección de Cerro Azul es fundamental para la preservación del ecosistema del bosque seco tropical, considerado uno de los más amenazados del país. Según el colectivo, este espacio funciona como corredor ecológico estratégico que enlaza el Bosque Protector Cerro Blanco con el Bosque Protector Prosperina, dos reservas esenciales para la biodiversidad del suroeste ecuatoriano.
Cristóbal Zurita, presidente del colectivo, enfatizó que Cerro Azul alberga especies emblemáticas de la fauna local, entre ellas el guacamayo de Guayaquil, el mono aullador y la ardilla costeña. “Este espacio representa no solo la identidad natural del sector, sino también un refugio vital para especies que se encuentran en riesgo. Perder Cerro Azul significaría empujar a estas especies un paso más cerca de su desaparición”, señaló.
El documento entregado al Ministerio destaca que la declaratoria permitirá establecer medidas de manejo y conservación sustentadas en criterios científicos, además de garantizar la continuidad de los servicios ecosistémicos que benefician a la población guayaquileña, como la regulación del clima, la protección del suelo y la disponibilidad de agua.
Zurita subrayó que el colectivo no se opone al desarrollo urbano, pero advirtió sobre la necesidad de una “planificación sostenida, ecológica e inteligente”. Según el dirigente, Guayaquil puede crecer sin comprometer sus recursos naturales si se aplican políticas de ordenamiento territorial ambientalmente responsables.
Por su parte, Iván Falcones, otro miembro del grupo, pidió que mientras se analiza la propuesta, el Gobierno implemente acciones preventivas inmediatas, como la realización de un inventario técnico de biodiversidad, una valoración de servicios ecosistémicos y la adopción de medidas provisionales de protección para evitar nuevas intervenciones en el área.
El colectivo también propuso crear un plan interinstitucional de trabajo que involucre a universidades, organizaciones locales y comunidades del sector, con el fin de establecer responsabilidades y cronogramas claros para la protección del entorno. A futuro, esperan que se logre la retirada definitiva de las canteras que operan en la zona y se inicien procesos de remediación ambiental.
En total, más de 20 urbanizaciones y cooperativas, que representan a cerca de 47.000 habitantes, respaldan esta iniciativa ciudadana. Entre ellas figuran Alba del Bosque, Arcadia, Arienzo de Costa Sol, Aura del Bosque, Belo Horizonte, Bosquetto, Bella Vita, Caminos del Olimpo, Casa Club, Costalmar I1, Cumbres del Olimpo y Lomas del Bosque.
La solicitud busca que el Ministerio del Ambiente priorice la conservación de los bosques secos del litoral ecuatoriano, amenazados por la expansión urbana y las actividades extractivas, y garantice la preservación de uno de los últimos pulmones verdes de Guayaquil.

