El Consejo Nacional Electoral (CNE) de Ecuador ha llevado a cabo el primer simulacro nacional con miras a las elecciones generales de 2025, un ejercicio que se desarrolló el 19 de enero en todo el país, de manera simultánea en las 24 delegaciones electorales del territorio nacional.
La presidenta del CNE, Diana Atamaint, destacó que este simulacro tiene como objetivo principal evaluar y optimizar los procedimientos que se implementarán en el día de las elecciones del 9 de febrero de 2025. Atamaint subrayó que esta actividad no solo permite poner a prueba los mecanismos operativos, sino también simboliza la solidez, integridad y transparencia del sistema democrático de Ecuador.
El simulacro electoral abarcó una serie de procedimientos esenciales para la correcta ejecución de los comicios. En primer lugar, se evaluó el funcionamiento del Sistema Electoral de Transmisión y Publicación de Actas y Resultados (Setpar), a través del cual se procesarán los resultados de las principales dignidades: el binomio presidencial, los asambleístas nacionales y provinciales, así como los parlamentarios andinos. En total, se procesará el 100 % de los votos de las dignidades mencionadas y el 50 % de los votos para los parlamentarios andinos.
A lo largo de esta jornada de simulacro, participaron aproximadamente 10.395 personas, entre las que se incluyen efectivos de las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional, y los funcionarios electorales, quienes jugaron un papel fundamental en garantizar que todas las fases del proceso se desarrollaran con normalidad. Además, el CNE aprovechó esta ocasión para poner a prueba el tiempo de respuesta ante situaciones adversas, simulando posibles incidentes en cada provincia y evaluando la efectividad de la mesa de seguridad electoral.
El simulacro en la ciudad de Quito comenzó a las 09:00 de la mañana, en el coliseo de la Universidad Politécnica Salesiana, mientras que en Guayaquil se llevó a cabo en la Universidad Tecnológica Ecotec, en el campus Juan Tanca Marengo.
Este ejercicio no solo es clave para verificar los procesos logísticos, sino también para dar confianza a los ciudadanos sobre la transparencia y fiabilidad del sistema electoral ecuatoriano, de cara a un proceso electoral que se anticipa muy competitivo y crucial para el futuro político del país.
El simulacro realizado por el CNE representa una fase crítica en la preparación para las elecciones, donde se probaron diversos aspectos operativos y de seguridad, y servirá como base para futuras mejoras en los procedimientos de votación y transmisión de resultados.
