El Consejo Nacional Electoral (CNE) está revisando las reglas para los debates presidenciales de las elecciones generales 2025, previstas para febrero. La consejera Mérida Elena Nájera presentó el 27 de septiembre una solicitud para reformar el Reglamento de Debates Electorales, específicamente el artículo 17, que aborda el “orden de ubicación y sorteo público de los candidatos”. Este análisis se vuelve crucial debido a que hay 16 binomios presidenciales, el doble que en las elecciones anticipadas de 2023, donde solo participaron siete candidatos tras el asesinato de Fernando Villavicencio.
Divisiones y Metodología de Debate
Dada la alta cantidad de postulantes, el CNE está considerando dividir el debate en dos grupos para garantizar una participación equitativa. El debate presidencial de primera vuelta está programado para el 19 de enero de 2025, mientras que la campaña electoral se desarrollará del 5 de enero al 6 de febrero.
El debate se organizará a través de dos instancias: el CNE, que tiene una comisión interna para decidir la metodología, y el Comité Nacional de Debates, conformado por miembros externos que se encargarán de los temas de discusión.
Temáticas Clave y Observaciones
Patricia Hidalgo, miembro del Comité de Debates de 2023, sostiene que los temas principales deben ser similares a los del año pasado, incluyendo seguridad, régimen económico, política social, democracia y sostenibilidad, aunque sugiere que un nuevo eje podría ser la política exterior. Tras la experiencia del debate anterior, el Comité emitió un informe sobre lo que se debe mantener y modificar. Hidalgo indicó que, aunque la evaluación fue positiva, varios candidatos presentaron planes de gobierno «poco coherentes».
“Leí todos los planes y apenas tres eran realmente buenos; el resto parecía un ‘copy-paste’. Nadie se preparó adecuadamente”, comenta. Además, enfatiza que las preguntas deben ser complejas, pero las respuestas deben ser claras para la ciudadanía.
Propuestas para Mejorar la Participación
Una de las críticas del Comité fue el limitado tiempo de intervención de los candidatos. En el anterior debate, cada candidato tenía solo 2 minutos y 30 segundos para responder a cada pregunta. En contraste, Hidalgo propone que cada candidato disponga de cinco a siete minutos para exponer sus ideas.
Según el Comité anterior, este tiempo restringido llevó a un debate que duró tres horas, sugiriendo que un formato más amplio podría extenderlo significativamente.
Nájera ha propuesto que un Consejo Consultivo de Organizaciones Políticas se encargue de definir la modalidad y el desarrollo del debate, aunque su propuesta aún no ha sido respondida por la presidenta del CNE, Diana Atamaint. Fuentes del CNE confirmaron que la Comisión Interna de Debates aún no ha presentado formalmente su propuesta de reforma conjunta.
Propuestas para Interacción Mejorada
En entrevista con Teleamazonas, Atamaint mencionó que el área técnica está diseñando un enfoque más dinámico para aumentar la interacción entre los candidatos. Se busca evitar la rigidez del formato anterior, donde las interacciones eran limitadas. “Queremos que en los diferentes segmentos haya variación en las interacciones, lo que hará el debate más atractivo para la ciudadanía”, señaló Atamaint.
La Participación de Daniel Noboa
Un elemento distintivo en esta elección es la participación del actual presidente, Daniel Noboa, como “presidente-candidato”. Su presencia plantea inquietudes, ya que su rol como gobernante podría influir en el desarrollo del debate. Hidalgo considera que su participación podría generar más desventajas que ventajas; si bien el electorado lo identifica, él también es el objetivo de muchas críticas.
Por su parte, Ruth Hidalgo advierte que la gran cantidad de candidatos puede generar confusión entre los votantes, quienes podrían no tener claridad sobre las posturas ideológicas y propuestas de gobierno.
