Clave para la Estabilidad Energética de Ecuador

ECONOMÍA

En Ecuador, el embalse de Mazar, situado en la provincia de Azuay, desempeña un papel crucial en la regulación del sistema energético nacional. Ante la grave sequía que afecta al país, el Ministerio de Energía y Minas ha implementado racionamientos de energía para evitar una crisis mayor. Según el ministro de Energía, Antonio Goncalves, controlar este embalse permite prever los cortes de luz y gestionar mejor la situación.

Mazar abastece al Complejo Hidroeléctrico Paute Integral, que incluye las centrales Mazar, Molino y Sopladora, sumando una capacidad de 1,757 megavatios (MW). A pesar de las dificultades hídricas, estas centrales continúan operando según las instrucciones del Operador Nacional de Electricidad (Cenace). Recientemente, el embalse ha visto una leve recuperación en su cota, aumentando 1.6 metros desde el fin de semana anterior. Este 24 de septiembre, el nivel alcanzó los 2,117.8 metros sobre el nivel del mar, en comparación con los 2,122 metros de la semana pasada.

El rango de operación del embalse es entre 2,098 y 2,153 metros sobre el nivel del mar. Goncalves enfatizó que, “el embalse de Mazar se convierte en el más importante para regular el sistema energético de Ecuador”. Los racionamientos de energía se han vuelto necesarios para mantener el control de esta infraestructura vital.

En una reciente rueda de prensa, el ministro explicó que los racionamientos son un mal necesario para gestionar el embalse y mantener la previsibilidad de los cortes. “Controlar el embalse permite tener una predictibilidad de los cortes”, dijo Goncalves en su intervención. La situación se ha visto algo aliviada por la reciente lluvia en la central Coca Codo Sinclair, que ha contribuido a recuperar niveles en Mazar.

Hasta el 24 de septiembre, la central Mazar generó 110 MW, mientras que Minas San Francisco aportó 40 MW. La gestión de la producción energética se encuentra bajo la dirección de Cenace, que decide qué centrales operan y en qué momentos. Por ejemplo, Cenace puede programar la entrada de Molino a las 20:00 y hacer que Mazar o Minas San Francisco se detengan, pero esto no significa que las centrales dejen de operar.

Sin embargo, con la sequía actual, es necesario conservar la reserva de Mazar para garantizar la continuidad del suministro. Celec ha indicado que si se consume toda la reserva, se podría llegar a un punto en el que no se genere ningún megavatio de electricidad. Goncalves afirmó que “es muy difícil predecir la parte hidráulica”, pero la conservación del embalse es fundamental para mantener un margen operativo en medio de la crisis.

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