Este jueves, 12 de diciembre de 2024, la Agencia Nacional de Aseguramiento de la Calidad de los Servicios de Salud y Medicina Prepagada (Acess) llevó a cabo una operación de clausura en dos inmuebles interconectados ubicados en la cooperativa Jacobo Bucaram, en el sur de Guayaquil. La intervención se realizó debido a que estos centros de rehabilitación no contaban con los permisos necesarios para operar legalmente, lo que puso en riesgo la seguridad y el bienestar de los pacientes.
En el lugar se encontraban 45 personas en tratamiento por consumo de drogas, todas ellas varones y mayores de edad, según reportó la Policía. El capitán Roberto Quilumba, jefe del circuito Malvinas Norte del distrito Esteros, detalló que tras la inspección de Acess se determinó que las instalaciones no cumplían con los estándares técnicos exigidos para ofrecer servicios de rehabilitación adecuados.
Como parte de la acción, el personal de Acess coordinó con el Ministerio de Salud Pública (MSP) para realizar evaluaciones médicas y psicológicas a los internos, con el fin de derivarlos a otros centros que sí cumplieran con la normativa vigente. A medida que avanzaba el proceso, los internos fueron siendo recogidos por sus familiares y se retiraron del lugar en grupos.
A pesar de la clausura, algunos familiares de los pacientes expresaron su descontento con la medida. Según ellos, los internos recibían un tratamiento adecuado y las condiciones del lugar eran favorables para su recuperación. Uno de los jóvenes en tratamiento comentó: «Aquí yo he estado dos meses y nos tratan bien, tenemos buena comida: café, almuerzo y merienda».
Este incidente pone en evidencia la creciente preocupación por los centros de rehabilitación no autorizados en Guayaquil y otras ciudades del país, los cuales operan al margen de la ley y sin la debida supervisión. Mientras tanto, los pacientes, muchos de los cuales estaban en medio de un proceso de recuperación, deberán ser reubicados en centros que ofrezcan las condiciones mínimas necesarias para su rehabilitación y bienestar.
En un operativo paralelo realizado en el sector de la isla Trinitaria, también en el distrito Esteros, la Policía Nacional desmanteló un centro de monitoreo clandestino cercano a los puertos del sur de Guayaquil. En esta operación, las autoridades intervinieron diez inmuebles y descubrieron una central de videovigilancia ilegal que operaba con más de 20 cámaras, las cuales fueron desconectadas e incautadas.
Estos operativos subrayan la importancia de la supervisión y regulación de servicios en Guayaquil, especialmente en áreas relacionadas con la salud pública y la seguridad, para evitar que actividades ilegales sigan operando sin control.
