Un grupo de geólogos ha realizado un descubrimiento que podría cambiar la comprensión científica sobre el origen del oro en la Tierra. Según recientes estudios, este preciado metal estaría emergiendo desde las profundidades del núcleo terrestre, filtrándose hacia el manto y alcanzando la superficie a través del magma volcánico.
El hallazgo, calificado como «impresionante» por los investigadores, sugiere que parte del oro que hoy se encuentra en la corteza terrestre no solo proviene de impactos de meteoritos, como se creía tradicionalmente, sino también de procesos internos del planeta. La investigación fue liderada por un equipo internacional de geocientíficos que analizó muestras volcánicas y simulaciones geodinámicas.
El viaje del oro: desde el núcleo al volcán
De acuerdo con los expertos, el oro puede escapar del núcleo terrestre a través de filtraciones extremas que lo trasladan al manto. Desde allí, es transportado por el magma generado en zonas de subducción o actividad volcánica activa, lo que finalmente permite que pequeñas cantidades lleguen a la superficie con las erupciones.
«Este descubrimiento revela que los procesos geológicos profundos continúan aportando oro a la superficie, incluso hoy en día», explicó el doctor James Keane, uno de los autores del estudio. «Estamos observando una conexión directa entre el interior profundo del planeta y las riquezas minerales que extraemos en la corteza».
Implicaciones económicas y científicas
El hallazgo no solo tiene implicaciones científicas sobre la dinámica interna del planeta, sino también posibles repercusiones económicas. Entender estos procesos puede ayudar a identificar nuevas zonas con potencial aurífero, especialmente en regiones volcánicas activas.
Además, los investigadores enfatizan que este mecanismo ocurre durante periodos muy prolongados y en condiciones extremas, por lo que la acumulación de oro en cantidades económicamente explotables sigue siendo un proceso complejo y poco frecuente.
¿Un nuevo capítulo en la geología del oro?
Hasta ahora, la hipótesis dominante era que la mayor parte del oro presente en la Tierra llegó a través de meteoritos en la etapa temprana de formación del planeta. Sin embargo, este nuevo modelo geológico sugiere que el planeta continúa generando y redistribuyendo oro internamente.
Las simulaciones computacionales utilizadas en la investigación replicaron las condiciones de presión y temperatura extremas del manto terrestre. Los resultados confirmaron que, bajo ciertos escenarios, los metales preciosos como el oro pueden movilizarse desde capas profundas hasta zonas más accesibles a través de la dinámica magmática.
Este hallazgo representa un avance significativo en la geología moderna y abre nuevas vías de investigación para entender mejor los ciclos de formación y transporte de minerales valiosos dentro del planeta.

