La autora y activista Caroline Darian ha encontrado en la escritura y el activismo un refugio frente a la devastación que marcó su vida. Su padre, Dominique Pelicot, fue condenado a 20 años de prisión tras ser declarado culpable de drogar y violar a su esposa durante una década, además de entregarla a otros hombres mientras grababa los actos. Este lunes, Darian presentó su libro titulado “Y dejé de llamarte papá”, donde relata su proceso de duelo y transformación.
Un relato que desnuda la realidad detrás del abuso
Durante una rueda de prensa virtual, Caroline Darian explicó que el juicio contra su padre fue un «cataclismo absoluto» que la obligó a replantearse su propia identidad. “Soy hija del verdugo y de la víctima al mismo tiempo, y siento la vergüenza”, expresó la autora. Sin embargo, también subrayó que la vergüenza no debe recaer en las víctimas, un mensaje que busca transmitir en cada página de su libro.
El proceso de investigación para escribir su obra la llevó a descubrir algo aún más perturbador: ella misma pudo haber sido víctima de los actos de su padre. Este hallazgo no solo profundizó su dolor, sino que también la impulsó a utilizar su experiencia para concienciar sobre los efectos devastadores de la sumisión química.
Escritura como forma de resistencia
En “Y dejé de llamarte papá”, Darian detalla cómo la escritura y el activismo le permitieron enfrentarse a su realidad. El libro no solo expone su historia personal, sino que también se convierte en un llamado a romper el silencio y eliminar el estigma que enfrentan las víctimas de violencia sexual.
La obra aborda temas complejos como el duelo, el trauma y la reconstrucción personal tras ser impactada por actos atroces perpetrados dentro de su propia familia. Darian busca abrir un espacio para el diálogo, especialmente sobre la violencia basada en género y los mecanismos de control como la sumisión química.
Un mensaje de esperanza y lucha
Caroline Darian hizo hincapié en que la publicación de su libro tiene un propósito claro: empoderar a las víctimas y ayudarlas a liberar la carga de la vergüenza. Su relato no solo refleja el impacto personal de un caso criminal que conmocionó a la sociedad, sino que también ofrece un mensaje de resistencia y sanación.

