La construcción de las nuevas canchas de pádel en Urdesa Central, en el terreno donde antes se levantaba la conocida casa embrujada, está próxima a concluir. El proyecto, impulsado por el Municipio de Guayaquil, registra un avance del 95 % y se prevé que esté terminado a finales de octubre de 2025.
La obra, que representa una inversión de $500.000, contempla dos canchas reglamentarias de pádel, así como una serie de espacios complementarios que incluyen juegos infantiles, parqueo adoquinado, bar, bodegas, baños, garitas y oficinas administrativas. Además, se trabaja en la instalación del césped sintético, el sistema de iluminación, la jardinería y el cerramiento de vidrio templado.
El cabildo explicó que las canchas cumplirán con las medidas oficiales del deporte: 10 metros de ancho por 20 metros de largo, con cerramientos de vidrio templado de 3 metros de altura y estructuras metálicas tipo galpón de hasta 10 metros.
Según el Municipio, el objetivo del proyecto es ofrecer un espacio seguro, moderno y profesional para la práctica del pádel y la recreación comunitaria. Esta iniciativa busca revitalizar un terreno que permaneció abandonado durante años y que generaba preocupación entre los residentes.
María Pía Hidalgo, moradora de la zona, destacó el cambio positivo que ha traído la intervención municipal: “Era un sitio peligroso que causaba muchos problemas. Ahora todos estamos contentos porque se ha recuperado el espacio para el disfrute de los vecinos”.
La obra beneficiará directamente a más de 16.000 habitantes de Urdesa y de barrios aledaños, quienes dispondrán de un nuevo punto de encuentro deportivo y social. El Municipio prevé que, una vez inaugurado, el complejo se convierta en un referente recreativo de la zona norte de Guayaquil, fomentando tanto la actividad física como la integración barrial.

