La generación de energía en la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair ha registrado una disminución en lo que va de noviembre, según datos proporcionados por la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec). Esta central, que tiene una capacidad instalada de 1.500 megavatios (MW), se encuentra ubicada en las provincias de Napo (cantón El Chaco) y Sucumbíos (cantón Gonzalo Pizarro), siendo una de las principales fuentes de energía hidroeléctrica en el país.
Caída de la producción en Coca Codo Sinclair
De acuerdo con los datos operativos en tiempo real del Operador Nacional de Electricidad (Cenace), para el 13 de noviembre la generación de energía hidráulica representó el 52% de la producción nacional de electricidad, de la cual Coca Codo Sinclair aportó un 16% por la mañana, aumentando a un 21% después del mediodía. Este descenso en la producción es parte de un patrón observado a lo largo de noviembre, con fluctuaciones en la generación de energía de la central.
Hasta el 12 de noviembre, según Celec, la generación máxima de electricidad de Coca Codo Sinclair se alcanzó el 1 de noviembre, con 997,91 MWh, mientras que la cifra más baja ocurrió el 2 de noviembre, con solo 49,74 MWh, coincidiendo con el feriado del Día de los Difuntos. Desde el 9 de noviembre, la central ha experimentado cortes programados de hasta 12 horas a nivel nacional, lo que ha llevado a un aumento en los racionamientos y ha reducido aún más la producción de electricidad, que se ha mantenido entre los 185,79 MWh y los 596,13 MWh en los últimos días.
El impacto de la falta de lluvias
Uno de los factores principales que ha influido en la caída de la generación de electricidad en Coca Codo Sinclair es la falta de lluvias en las zonas cercanas a la hidroeléctrica. Como es habitual en muchas de las centrales hidroeléctricas del país, la producción de energía depende en gran medida de las precipitaciones en las cuencas hidrográficas. La escasez de lluvia ha provocado que las reservas de agua en los embalses de las hidroeléctricas se reduzcan, lo que afecta directamente la capacidad de generación.
Comparación con otras hidroeléctricas y el sistema energético de Ecuador
A diferencia de Coca Codo Sinclair, la central hidroeléctrica de Mazar, parte del Complejo Hidroeléctrico Paute Integral, cuenta con un embalse de gran capacidad, considerado uno de los más importantes para regular el sistema energético de Ecuador. Según el viceministro de Electricidad y Energía Renovable, Fabián Calero, Coca Codo Sinclair es una hidroeléctrica de pasada, lo que significa que no tiene un embalse de gran capacidad, sino un embalse compensador pequeño que permite aumentar la producción de 1.000 MW a 1.500 MW por un período de cuatro horas.
En contraste, el sistema de Mazar tiene un embalse mucho mayor, con una capacidad de almacenamiento que lo convierte en un «colchón de agua» fundamental para garantizar la estabilidad del sistema eléctrico nacional. El exministro de Energía y Minas, Antonio Goncalves, destacó en septiembre pasado la importancia del embalse de Mazar para mantener el equilibrio del sistema eléctrico en momentos de escasez o de altos niveles de demanda de energía. Este embalse no solo regula la energía de la central Mazar, sino que también se extiende hacia las otras represas aguas abajo, como Amaluza y Sopladora, creando una red más estable para la producción energética.
Racionamientos en Ecuador debido a la crisis energética
En este contexto de caída de producción y bajos niveles de reservas hídricas, Ecuador ha comenzado a experimentar cortes programados de electricidad a nivel nacional. Desde el 9 de noviembre, el Ministerio de Energía y Minas ha informado que los racionamientos podrían extenderse hasta el 14 de noviembre, afectando tanto a hogares como a empresas en diversas partes del país. Estos cortes, que pueden durar hasta 12 horas en algunas zonas, han intensificado la crisis energética que ya afecta a la población.
Además, la falta de lluvias también ha impactado en otras centrales hidroeléctricas del país, que están viendo una disminución en su capacidad de generación, lo que ha agravado la situación. Los racionamientos y cortes programados se han vuelto una necesidad para garantizar que la demanda de electricidad no supere la capacidad de producción disponible.
La importancia de la hidroeléctrica Paute para el sistema energético de Ecuador
En este contexto, la central Paute, con su embalse de gran capacidad, se ha convertido en un pilar clave para la estabilidad energética del país. La ministra encargada de Energía y Minas, Inés Manzano, explicó que la represa de Paute, con su embalse de 27 kilómetros, actúa como un regulador para el sistema eléctrico. Este «colchón de agua» permite que el sistema energético mantenga el equilibrio y que se minimicen los efectos de la falta de lluvias en otras zonas.
La red de represas que conforma el Complejo Hidroeléctrico Paute, con sus tres represas principales (Paute, Amaluza y Sopladora), es esencial para la continuidad de la generación de electricidad en el país, especialmente en épocas de sequías o fluctuaciones en la demanda energética.

