Un bebé que pesa 33 libras (casi 15 kilos) ha generado asombro en redes sociales y encendido un debate sobre la autenticidad de las imágenes compartidas por su madre, Chloe Sutton, una australiana de 25 años con más de 200 mil seguidores en TikTok.
En las fotografías y videos, el niño ocupa más de la mitad del cuerpo de su madre, quien mide 1,68 metros. La situación llevó a Sutton a grabar demostraciones adicionales con la ayuda de su esposo, de 1,88 metros, para probar que su hijo de 19 meses es completamente real, según reporta The New York Post.
El fenómeno rápidamente desató una ola de comentarios en internet. Algunos usuarios acusaron a la madre de utilizar inteligencia artificial para exagerar el tamaño del bebé, mientras que otros reaccionaron con humor y sarcasmo: “¿Él te dio a luz a ti?” o “¿Tú lo alimentas o él te alimenta a ti?”.
Sutton, por su parte, atribuye el tamaño de su hijo a la lactancia materna durante los primeros meses de vida, una explicación que coincide con otros casos virales en redes sociales. El peso de su bebé ha sorprendido incluso a profesionales de la salud, aunque no hay indicios de problemas médicos.
No es la primera vez que madres con bebés de gran tamaño enfrentan críticas en internet. Por ejemplo, Maci Mugele, de 21 años, fue acusada de maltrato infantil porque su hijo Gunner alcanzó 22,5 libras (10 kilos) a los cuatro meses, un peso habitual de un bebé de 11 meses. De manera similar, Alexa Priego, madre del Upper West Side, reportó que su hijo Kason pesaba 30 libras a los 11 meses, siendo frecuentemente confundido con un niño de tres años.
El caso de Sutton se suma a la tendencia de bebés “gigantes” en redes sociales que generan admiración, dudas y debates sobre la manipulación digital y la lactancia como factor determinante del crecimiento. La polémica evidencia cómo el contenido viral puede afectar la percepción del público y generar cuestionamientos sobre la autenticidad en plataformas como TikTok e Instagram.
A pesar de las críticas, Sutton continúa compartiendo momentos de la vida de su hijo, mostrando su crecimiento y recordando a los padres que cada bebé tiene su propio ritmo de desarrollo.

