La noche del sábado 21 de junio, un hecho violento sacudió al cantón Pasaje, en la provincia de El Oro. Edwin Geovanny Lata Márquez, quien acababa de cumplir 27 años apenas seis días antes, fue asesinado en un ataque armado ocurrido en el sector La Rosita 2, conocido popularmente como La Jungla. El crimen no solo terminó con su vida, sino que además provocó la explosión de un cilindro de gas que generó pánico en toda la zona.
De acuerdo con información preliminar, sujetos armados irrumpieron en la vivienda donde se encontraba la víctima. En medio del ataque, se produjo una detonación que, según las primeras investigaciones, estaría relacionada con un tanque de gas doméstico. La onda expansiva causó daños materiales en la estructura del inmueble y generó temor entre los residentes del sector.
Unidades de la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsión y Secuestros (Dinased) y Criminalística acudieron al lugar de los hechos para levantar evidencias y entrevistar a testigos. El operativo se extendió durante varias horas debido a la complejidad del escenario y la necesidad de evaluar el posible uso de explosivos improvisados.
Testigos señalaron que escucharon múltiples disparos seguidos de una fuerte explosión. Algunos residentes debieron ser evacuados temporalmente mientras los equipos especializados revisaban la seguridad del lugar.
Las autoridades no han confirmado aún el móvil del crimen, aunque no se descarta la participación de bandas delictivas que operan en el sur del país. Según datos del Ministerio del Interior, El Oro registra un incremento del 19% en homicidios durante el primer semestre de 2025, siendo Pasaje uno de los cantones más afectados.
El comandante de Policía de la zona, coronel Héctor Yépez, expresó:
“Este tipo de actos no quedará en la impunidad. Estamos trabajando para identificar a los responsables y garantizar la seguridad de los habitantes del sector.”
La comunidad de La Jungla, afectada por la violencia en meses recientes, ha exigido mayor presencia policial y acciones concretas del Estado para frenar el avance del crimen organizado. El asesinato de Lata Márquez reaviva la preocupación por la seguridad en zonas urbanas de alta vulnerabilidad.
