La mañana del viernes 4 de abril, un menor de 14 años fue asesinado a tiros en los exteriores del mercado de San Pablo, ubicado en Portoviejo. Según testigos presenciales, el adolescente, quien se dedicaba a cuidar vehículos en la zona, fue atacado por un hombre que se aproximó al lugar y le disparó en repetidas ocasiones, hiriéndolo en la cabeza. El crimen ocurrió alrededor de las 08:00, dejando a la comunidad consternada por la violencia que sigue azotando la ciudad.
El joven víctima, que aún no había alcanzado la mayoría de edad, perdió la vida en un acto de violencia inesperado y brutal, que ha generado gran conmoción en Portoviejo. Este asesinato se suma a una serie de incidentes trágicos que afectan a menores en la ciudad, lo que ha desatado un fuerte clamor por medidas más estrictas de seguridad.
Este nuevo crimen ocurre solo unos días después de un hecho similar en el sector La Poza, en la ciudadela San Alejo, donde el 31 de marzo otro menor, de 13 años, fue asesinado por sicarios. Ambos casos reflejan una creciente preocupación por la seguridad de los jóvenes en la ciudad, especialmente aquellos que, por diversas razones, se ven involucrados en actividades vulnerables como el cuidado de vehículos en las calles.
La policía local se ha desplazado rápidamente a la escena del crimen para iniciar las investigaciones pertinentes. Sin embargo, hasta el momento no se ha informado sobre detenidos o avances claros en la identificación del responsable del asesinato. La comunidad sigue expectante ante los esfuerzos de las autoridades para esclarecer este nuevo hecho y prevenir futuros casos de violencia que involucren a menores.
Las autoridades locales y la comunidad en general han expresado su indignación y tristeza por el aumento de hechos violentos, sobre todo cuando involucran a menores de edad. Se espera que las fuerzas del orden refuercen las estrategias de seguridad en áreas vulnerables y tomen acciones más contundentes para erradicar la violencia juvenil.
Este asesinato es un llamado de atención sobre la urgente necesidad de trabajar en conjunto con las comunidades para proteger a los más jóvenes y evitar que sean víctimas de la creciente violencia que afecta a diferentes sectores de Portoviejo y el país.
