El Arsenal continúa demostrando su solidez en la Champions League tras derrotar al Mónaco por 3-0 en un partido que los acerca significativamente a la clasificación directa a los octavos de final. Con 13 puntos de 18 posibles, el equipo dirigido por Mikel Arteta mantiene una destacada campaña europea, marcando once goles y recibiendo solo dos en sus seis encuentros hasta la fecha.
Aunque no fue el partido más espectacular de los ‘Gunners’, la victoria fue más que efectiva, una tendencia que se está convirtiendo en la característica de este Arsenal. Aunque no se trata del equipo más atractivo de ver, lo cierto es que su pragmatismo y precisión a la hora de definir han sido factores determinantes en su éxito en Europa. En esta ocasión, los londinenses lograron la victoria gracias a un gol de Bukayo Saka, quien definió tras una gran jugada de Myles Lewis-Skelly, uno de los jóvenes talentos del club.
El duelo contra el Mónaco también sirvió para descubrir a Myles Lewis-Skelly, quien, a sus 18 años, se convirtió en el jugador más joven de la historia del Arsenal en disputar un partido de Champions League. El lateral izquierdo, que cumplió 18 años en septiembre, mostró gran habilidad al superar a su marcador y dar un pase preciso a Gabriel Jesús, quien, a pesar de haber fallado un par de oportunidades claras, asistió a Saka para el primer gol.
A pesar de que Arsenal dominó el encuentro, la primera mitad podría haber terminado con una ventaja aún mayor. Martin Ødegaard, el jugador más incisivo en las presiones y robos, falló una clara ocasión de gol al no aprovechar un mano a mano frente al portero rival. Esto permitió que el Mónaco, que apenas inquietaba a la defensa local, llegara con vida al final del partido.
El equipo de la Principauté tuvo una oportunidad clara para empatar cuando Breel Embolo, dentro del área, disparó de media vuelta y vio cómo el balón se iba muy cerca del poste, dejando perplejo al arquero David Raya. Sin embargo, el destino del partido quedó sellado cuando el Mónaco se autodestruyó en el minuto 78, y Arsenal aprovechó para poner la sentencia definitiva.
Con esta victoria, el Arsenal no solo da un paso gigante hacia los octavos de final de la Champions League, sino que también da una lección de efectividad y pragmatismo, dos cualidades esenciales para competir a nivel europeo. La victoria fue celebrada por los aficionados del club, que pudieron respirar tranquilos antes de la finalización del encuentro y evitar los habituales atascos en las cercanías del Emirates Stadium.

