La Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa) ha tomado medidas severas contra tres establecimientos de comida en Guayaquil y Samborondón debido a la presencia de cucarachas en sus instalaciones. Las clausuras se llevaron a cabo tras inspecciones sanitarias que revelaron condiciones insalubres en diversas áreas de los negocios, lo que representa un grave riesgo para la salud pública.
En un centro comercial del norte de Guayaquil, un establecimiento de cafetería fue cerrado por Arcsa después de que se encontraran cucarachas tanto muertas como vivas en áreas críticas como el almacenamiento de pan, los envases destinados al delivery y en el piso de la tienda. La infestación en este local se consideró lo suficientemente grave como para ordenar su inmediata clausura, como medida preventiva para proteger a los consumidores.
Una situación similar ocurrió en Samborondón, donde un restaurante de comida china, también ubicado en un centro comercial, fue inspeccionado por las autoridades sanitarias. En este local, las cucarachas fueron halladas en las bodegas de arroz, sobre las lámparas y en varias partes del establecimiento, incluyendo los pisos y las paredes. Al igual que en el primer caso, Arcsa procedió con la clausura del negocio tras encontrar insectos tanto vivos como muertos en el lugar.
Además, un local de parrilladas en el norte de Guayaquil también fue cerrado por Arcsa debido a una infestación de cucarachas en múltiples áreas, incluyendo la mesa de preparación de alimentos, las paredes y el piso, así como en bandejas metálicas utilizadas para servir la comida. La situación fue considerada lo suficientemente preocupante como para afectar la seguridad alimentaria y la salud de los clientes, lo que motivó la decisión de clausurar este establecimiento también.
Arcsa ha reiterado la importancia de mantener altos estándares de higiene en los establecimientos comerciales, especialmente en aquellos que manipulan alimentos. Las inspecciones sanitarias son una herramienta crucial para garantizar que los consumidores no estén expuestos a riesgos que puedan comprometer su salud. Las autoridades instan a los dueños de negocios a cumplir con las normativas de salud y seguridad alimentaria para evitar sanciones más severas y proteger el bienestar público.

