El Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, lanzó una contundente advertencia sobre la crisis climática durante su participación en el Foro de las Islas del Pacífico en Tonga. En una reunión crucial, Guterres destacó que los grandes contaminadores del mundo tienen una responsabilidad urgente de reducir sus emisiones para evitar una catástrofe global.
Guterres señaló que “el Pacífico es hoy la zona más vulnerable del mundo” y criticó la “enorme injusticia” que enfrentan las islas del Pacífico, que aunque no contribuyen significativamente al cambio climático, sufren sus efectos de manera desproporcionada. “Las islas pequeñas no contribuyen al cambio climático, pero todo lo que sucede debido al cambio climático se multiplica aquí”, subrayó el Secretario General.
El discurso de Guterres coincidió con la publicación de dos informes de la ONU sobre el aumento del nivel del mar, que está ocurriendo a un ritmo alarmante. Según el informe del Estado del Clima en el Pacífico Sudoccidental de la Organización Meteorológica Mundial, el nivel del mar ha aumentado en promedio 9,4 cm en los últimos 30 años. En el Pacífico tropical, esta cifra es aún más preocupante, alcanzando un incremento de 15 cm.
“La razón es clara: los gases de efecto invernadero, generados en su mayor parte por la quema de combustibles fósiles, están cociendo nuestro planeta”, afirmó Guterres. “El mar está pagando las consecuencias, literalmente”. En su discurso, también hizo hincapié en el concepto de “resiliencia transformadora”, que se puso a prueba durante la inauguración del foro, cuando intensas lluvias e incluso un terremoto de magnitud 6,9 azotaron la región.
El Secretario General recordó que el problema de la crisis climática es urgente y que la comunidad internacional debe actuar de manera decisiva. En 2019, Guterres ya había advertido sobre el aumento del nivel del mar en Tuvalu, y cinco años después, las evidencias de estos cambios son innegables. “Vemos en todas partes un enorme compromiso de resistencia, un compromiso de reducir el impacto negativo del cambio climático”, dijo.
Sin embargo, Guterres también criticó los fallos del sistema financiero internacional, que a menudo no está diseñado para apoyar adecuadamente a los pequeños Estados insulares en desarrollo. Mencionó la demora en la financiación de proyectos cruciales, como un muro marítimo para proteger las comunidades costeras, debido a la burocracia y la falta de urgencia.
En cuanto a los grandes contaminadores, Guterres hizo un llamado directo a países como Australia, que a principios de año anunció que aumentaría su extracción y uso de gas. “Existe una responsabilidad esencial de los grandes contaminadores”, señaló, advirtiendo que sin una reducción significativa de las emisiones, el mundo superará el umbral de 1,5 °C establecido en el Acuerdo de París.
El informe de la ONU destaca que para evitar el colapso irreversible de las capas de hielo y las catástrofes asociadas, es necesario reducir las emisiones globales en un 43% para 2030 y en un 60% para 2035 en comparación con los niveles de 2019. A pesar de estos objetivos, el año pasado las emisiones globales aumentaron en un 1%.
“Los líderes del G20, que representan el 80% de las emisiones, tienen la obligación de unirse para garantizar una reducción de las emisiones ahora”, enfatizó Guterres. “Es hora de decir ‘basta’ y tomar medidas decisivas para revertir la tendencia actual”, concluyó.

