El apodo de “Chocolate” podría parecer inofensivo, pero en el mundo del crimen organizado, se asocia a uno de los sicarios más peligrosos del ‘Tren de Aragua’, una de las organizaciones criminales transnacionales más poderosas de América Latina. Su verdadero nombre es Beraldo Enrique Atencio Padilla, y es acusado de estar involucrado en una serie de sicariatos y tráfico de migrantes desde Venezuela hacia Ecuador, entre otros crímenes.
Un apodo que oculta una historia de crimen
El apodo de “Chocolate” no refleja en lo absoluto la gravedad de los delitos que ha cometido. De acuerdo con las autoridades, Atencio Padilla es uno de los líderes del Tren de Aragua, banda criminal que opera en varios países de la región, y cuyo nombre está vinculado a narcotráfico, secuestros, extorsiones y, más recientemente, a tráfico de migrantes.
A pesar de la imagen que podría proyectar su apodo, su perfil criminal es sumamente violento, y ha sido considerado uno de los principales responsables de sicariatos en el estado Zulia, al occidente de Venezuela. Además, su organización tiene tentáculos en varias naciones de América Latina, y es señalada de explotar la vulnerabilidad de los migrantes que buscan huir de la crisis económica y social en Venezuela.
La captura en Colombia: un golpe al crimen organizado
El 31 de enero de 2025, la Fiscalía de Colombia confirmó la captura de “Chocolate” en la ciudad de Bucaramanga, ubicada en el departamento de Santander, tras un trabajo de inteligencia conjunto entre las autoridades colombianas y venezolanas. La detención de este sicario fue posible gracias a la colaboración de Interpol, que había emitido una alerta roja para su arresto internacional.
Las autoridades de Venezuela habían solicitado su captura por los crímenes cometidos dentro de su territorio, particularmente en relación con los sicariatos y el tráfico ilegal de migrantes. La captura de “Chocolate” marca un importante avance en la lucha contra las bandas criminales que operan en la región y ha sido aclamada como un éxito de las políticas de cooperación internacional en la lucha contra el crimen organizado transnacional.
El Tren de Aragua: un monstruo criminal de alcance internacional
El Tren de Aragua es una de las organizaciones criminales más temidas y poderosas de América Latina. Su influencia se extiende desde su lugar de origen, Venezuela, hasta países como Colombia, Perú, Ecuador, e incluso Chile. La banda se dedica a actividades ilegales de diversa índole, entre ellas el tráfico de drogas, la extorsión, el secuestro y, más recientemente, la explotación de migrantes, a quienes trasladan ilegalmente a través de las fronteras, sometiéndolos a condiciones extremas y peligrosas.
Dentro de este contexto, alias “Chocolate” es un actor clave en las operaciones del Tren de Aragua. A su nombre se le adjudican múltiples asesinatos en Venezuela y el tráfico de cientos de migrantes, principalmente venezolanos que buscan mejores oportunidades en el extranjero. El modus operandi de estas organizaciones es devastador, ya que no solo buscan beneficios económicos, sino también expandir su influencia en cada país donde operan.
La lucha contra el crimen transnacional en América Latina
La captura de Beraldo Atencio Padilla es solo una parte de la lucha continua contra el crimen organizado en América Latina. Organizaciones como el Tren de Aragua representan una amenaza no solo para la seguridad de los países afectados, sino también para la estabilidad regional. En este contexto, la cooperación entre Colombia, Venezuela, Interpol y otras naciones es crucial para hacer frente a estas bandas criminales.
¿Qué sucede ahora con alias “Chocolate”?
Tras su captura, “Chocolate” enfrentará procesos judiciales tanto en Colombia como en Venezuela. El gobierno venezolano ha solicitado su extradición para que enfrente cargos relacionados con los crímenes cometidos en su país, mientras que las autoridades colombianas continúan con la investigación para conocer más detalles sobre sus operaciones en el país.
Además de las acusaciones por sicariatos y tráfico de migrantes, es probable que las autoridades descubran más delitos relacionados con el narcotráfico y otras actividades ilegales del Tren de Aragua. La captura de este importante miembro de la banda podría debilitar significativamente sus operaciones en la región, aunque aún queda mucho por hacer en la lucha contra estas organizaciones criminales.

