Aguayaquil: Proyecto cultural busca reconectar a Guayaquil con su riqueza hídrica a través del arte y el periodismo

ENTRETENIMIENTO

En el corazón urbano de Guayaquil, un espacio cultural trabaja silenciosamente para devolverle a la ciudad su conexión con el agua. Se trata del proyecto Aguayaquil, impulsado por el Centro Cultural Ecuatoriano-Alemán (CCEA), en colaboración con la Alianza Francesa, que busca generar conciencia sobre el valor del agua y los ecosistemas hídricos que rodean al Puerto Principal.

Las instalaciones del CCEA, ubicadas frente al centro comercial Policentro, esconden un detalle natural que muchos estudiantes y visitantes desconocen: están conectadas a un tramo de manglar que permanece oculto por la estructura urbana de la avenida Francisco Boloña. Este punto de partida simbólico representa la desconexión actual entre los ciudadanos y los cuerpos de agua que han sido esenciales para el desarrollo de la ciudad.

El proyecto comenzó con un concurso fotográfico abierto al público, en el que se invitó a capturar imágenes que reflejen la relación de Guayaquil con el agua. Las fotografías seleccionadas no solo forman parte de una exposición, sino que también buscan abrir un espacio de diálogo visual sobre el impacto de la urbanización y la necesidad de proteger los recursos naturales.

Además, Aguayaquil organizó una conferencia sobre periodismo ambiental, en la que se abordaron temas como la cobertura mediática de la crisis climática, la gestión de recursos hídricos en Ecuador y la importancia del rol periodístico en la educación ambiental. “Queremos despertar una mirada crítica y reflexiva en los jóvenes sobre el medioambiente”, expresó uno de los organizadores del evento.

La iniciativa no solo es cultural, sino también educativa. Al enfocarse en la fotografía, el periodismo y la interacción con espacios naturales como los manglares, el proyecto invita a los guayaquileños a reconectarse con su entorno y valorar el agua no solo como recurso, sino como parte integral de su identidad.

El CCEA y la Alianza Francesa planean continuar con más actividades en los próximos meses, incluyendo recorridos guiados, talleres y encuentros comunitarios que refuercen esta conexión. La meta final es simple pero poderosa: que Guayaquil vuelva a mirar al agua como fuente de vida, cultura y pertenencia.

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