La nueva composición de la Asamblea Nacional de Ecuador, tras su instalación en mayo de 2025, ha dejado clara la influencia política del movimiento oficialista Acción Democrática Nacional (ADN). De las quince comisiones especializadas permanentes que conforman el órgano legislativo, siete son presididas por representantes directos de ADN, mientras que otras cuatro están lideradas por legisladores aliados o considerados independientes, pero cercanos al oficialismo.
En total, el bloque que respalda al presidente Daniel Noboa controla once de las quince comisiones del Parlamento. Esta consolidación se logró gracias a las negociaciones desarrolladas durante las primeras sesiones del nuevo período legislativo, que permitieron al oficialismo asegurar una mayoría funcional, aunque todavía hay desacuerdos con algunas bancadas minoritarias.
Comisión por comisión: dominio estratégico
El viernes 16 de mayo, con el respaldo de 78 votos, la Asamblea Nacional aprobó la conformación de las comisiones, en una moción presentada por el legislador Ferdinan Álvarez, exmilitante del correísmo y ahora parte de ADN. La resolución permitió asignar hasta diez legisladores por comisión, consolidando la estructura interna del Legislativo para el período 2025-2029.
Aunque la mayoría de las comisiones ya cuentan con sus autoridades designadas, cuatro aún no han definido a sus presidentes, debido a la falta de consensos con representantes de partidos minoritarios o bancadas independientes. Esta situación mantiene en pausa el funcionamiento pleno de comisiones clave como las de Justicia, Educación y Derechos Humanos.
¿Qué significa el control de comisiones?
Las comisiones especializadas son el núcleo operativo del Legislativo, donde se analiza, modifica y aprueba en primera instancia la mayoría de los proyectos de ley. Tener el control de estas estructuras le permite a ADN marcar la agenda legislativa, filtrar iniciativas, y ejercer mayor peso político en temas como economía, seguridad, salud y reformas institucionales.
Expertos en análisis político señalan que este dominio no es casual. ADN ha tejido una red de alianzas con legisladores independientes y de pequeños partidos para asegurar gobernabilidad y facilitar la aprobación de iniciativas del Ejecutivo. Sin embargo, también advierten que la falta de equilibrio puede debilitar los procesos de fiscalización y control político dentro del Parlamento.
