El 10 de febrero de 2025, un grupo de candidatos a asambleístas y militantes del movimiento Acción Democrática Nacional (ADN) se congregó en el centro de procesamiento de actas del Bicentenario para llevar a cabo una vigilia, motivados por las alertas de que un partido político intentaba alterar los resultados del escrutinio de las elecciones para las dignidades de la Asamblea Nacional en el distrito de cantones de Pichincha.
Esteban Torres, electo asambleísta nacional por ADN, se presentó en el lugar acompañado de Diana Jácome y Juan José Reyes, también elegidos como asambleístas. Los tres acompañaron a Giovanna Ubidia, quien se considera la principal afectada en el proceso, para llevar a cabo la vigilia. Torres señaló que estaban allí para garantizar que los resultados reflejaran la voluntad popular y evitar que un partido se apropiara de una curul que, según él, no le correspondía.
Torres declaró que habían identificado irregularidades en casi un centenar de actas de votación, las cuales serán impugnadas legalmente. “Hay inconsistencias en casi 100 actas que serán debidamente impugnadas, pero no vamos a permitir que la voluntad popular de los quiteños y de los cantones sea burlada. Llamamos a todos a estar vigilantes”, expresó Torres. La vigilia, organizada por ADN, busca que se respete el voto de los ciudadanos de Pichincha y que cualquier intento de manipulación del resultado sea detenido.
Diana Jácome, quien también fue electa, se unió al llamado de Torres y manifestó su firme intención de mantenerse alerta durante todo el proceso de escrutinio. Tanto Jácome como Ubidia expresaron su compromiso de defender la decisión de los votantes y garantizar que los resultados reflejen el respaldo popular. “Nos mantendremos firmes hasta el último día”, afirmaron.
A medida que el escrutinio en la provincia de Pichincha avanza, las tensiones aumentan, y tanto ADN como sus simpatizantes insisten en que las inconsistencias sean corregidas y que se respete el proceso democrático. En este sentido, el partido sigue de cerca cada paso del conteo y se asegura de que los derechos de los votantes sean defendidos.
El conflicto pone en evidencia la polarización que existe en la política ecuatoriana en estas elecciones. Mientras algunos se mantienen firmes en la defensa de los resultados, otros temen que las irregularidades puedan afectar el resultado
