Su regreso se concretó el pasado 9 de junio, sin oposición en el grupo de Latinoamérica y el Caribe y con apoyo de 190 de los 193 Estados miembros.
El país entrará en funciones desde el 3 de enero, día en que se realizará la posesión oficial. Su rol implica tener capacidad de decisión, pero no de veto, facultad que recae solo en los cinco miembros permanentes: China, Francia, Rusia, Reino Unido y Estados Unidos.
En junio pasado, con 190 votos de 192, el Ecuador fue elegido como miembro no permanente. Con eso, el país vuelve a ocupar un puesto en este órgano después de 31 años.
El representante permanente del Ecuador ante la ONU, Hernán Pérez Loose, participará en la ceremonia que marca el inicio de la nueva membresía.
La participación de Ecuador en el máximo organismo de seguridad de la ONU “será una oportunidad para tener contacto directo con los países permanentes, conocidos también como el G5, y a la vez una oportunidad para presentarse al mundo como lo que quiere ser: un país que respeta el derecho internacional y de acogida de personas e inversiones, y para ser parte de la toma de decisiones en temas de importancia mundial”, destaca Esteban Santos, analista internacionalista de la Universidad de las Américas (UDLA).
“El Consejo es el organismo más representativo que tiene este sistema internacional. Nace después de la II Guerra Mundial justamente con la idea de mantener el orden y la paz internacional. Que Ecuador tenga un asiento ahí tiene una particular importancia, ya que no solo nos pone en la esfera internacional, sino que son espacios en los que se pueden conseguir nexos de cooperación con las potencias”, explica Santos.
Santiago Pérez, analista de temas internacionales y profesor de la Universidad Técnica Particular de Loja, resalta también la importancia que tendrá Ecuador al estar junto a los cinco miembros permanentes y a Japón, Malta, Mozambique y Suiza, que entraron también este año, además de Albania, Brasil, Gabón, Ghana y Emiratos Árabes Unidos, que deben renovarse para el 2024.
Además, dice que en este momento la representación latinoamericana recae solo en Ecuador y Brasil, por lo que su participación será clave para la toma de decisiones relevantes en temas sensibles, fomento de amistad entre naciones y del respeto por los derechos humanos y otros temas centrales que maneja.
Por su parte, Santos considera también que la participación de Ecuador en el organismo puede servir también para ordenar asuntos internos en materia de seguridad.
