Hasta el momento no se ha oficializado ninguna propuesta de muerte cruzada o juicio político.
La Asamblea Nacional sesionará este lunes a las 10:30 de la mañana para tratar la ola de violencia que asola al país.
El anuncio lo hizo el presidente de la Legislatura, Virgilio Saquicela, seis días después de que declarara el estado de excepción en las provincias de Guayaquil y Esmeraldas, pero que luego se extendió a Santo Domingo de los Tsáchilas.
Según el cronograma del Órgano Legislativo, el encuentro será en la sesión número 809 que se desarrollará en el Pleno.
Días antes, Saquicela participó en el Consejo de Seguridad Pública y del Estado (Cosepe) junto al presidente Guillermo Lasso y otras autoridades con el objetivo de proponer acciones para enfrentar la situación que vive el país y la creciente inseguridad que preocupa a los ecuatorianos.
Saquicela considera que la seguridad está por encima de los intereses particulares, principio que se evidencia en el trabajo legislativo y la aprobación de las leyes, pues se trata de temas muy sensibles que exigen el trabajo coordinado de todas las funciones del Estado.
Muerte cruzada.
El Partido Social Cristiano (PSC) se reunió el 6 de noviembre para definir su postura sobre el tema, esta organización ya adelantó que se pronunciará sobre la muerte cruzada de existir un debido proceso.
La convocatoria de Saquicela no detalla en qué sentido versará la resolución que menciona. Darwin Pereira, segundo Vicepresidente de la Asamblea, indicó que el Pleno no sesiona los lunes, pero considera que Saquicela hizo la convocatoria ante la urgencia del caso.
“Es difícil conocer qué resolución vamos a tomar porque no hay una propuesta específica de resolución. Hay elucubraciones de algunas resoluciones que podrían salir, la que más ha causado revuelvo es que se podría plantear la aplicación de la muerte cruzada desde la Asamblea”, explicó Pereira.
Se refiere al numeral 2 del artículo 130 de la Constitución ecuatoriana. Esa norma establece que el Legislativo podrá destituir al Presidente de la República cuando se justifica una grave crisis política y conmoción interna.
