El ingreso de Ucrania en la OTAN provocaría la Tercera Guerra Mundial, alertó ayer el subsecretario del Consejo de Seguridad de Rusia, Alexandr Venedíktov, al comentar la solicitud ucraniana de sumarse a la Alianza Atlántica.
“Se trata más bien de un paso propagandístico. Ucrania comprende perfectamente que este paso significará una escalada garantizada hasta la Tercera Guerra Mundial”, afirmó el político ruso a la agencia TASS.
No obstante, señaló Venedíktov, pese a las declaraciones de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) de no estar implicada en el conflicto ucraniano, “las acciones que llevan a cabo los países de Occidente muestran que son participantes directos del conflicto”.
“Sin embargo, la admisión de Ucrania en la OTAN otorgaría a esta participación de modo automático una nueva cualidad, ya que implicaría el artículo quinto (sobre defensa colectiva) y sabemos cuáles serían las consecuencias para la humanidad”, observó.
El subsecretario del Consejo de Seguridad ruso añadió que los miembros de la OTAN “comprenden que este paso sería suicida”, por lo que, salvo los países bálticos, ninguna potencia apoyó la propuesta y solo se escucharon excusas para no admitir a Ucrania en la Alianza Atlántica.
El 30 de septiembre pasado, tras la anexión rusa de las regiones ucranianas de Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski, firmó una solicitud para acceder a la OTAN “de forma acelerada”.
Zelenski señaló que “de facto” Ucrania ya está de camino a convertirse en miembro de la Alianza Atlántica y ha demostrado su “compatibilidad” con sus estándares militares.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, respondió a la solicitud diciendo que las puertas de la OTAN “siguen abiertas” para Ucrania, pero recordó que hay un proceso que seguir para conseguir el acceso.
Además, Blinken evitó responder a la pregunta de si Estados Unidos apoyaría un procedimiento de urgencia para la incorporación al bloque, como el que siguieron Suecia y Finlandia este año.
Por su parte, el Kremlin afirmó que seguía “con atención” esta solicitud, y señaló que la aspiración de Ucrania de integrarse a la OTAN fue una de las razones de la llamada “operación militar especial”, como llama a la invasión al país vecino.
Puente de Crimea.
Rusia anunció este viernes que ordenó la reparación antes del 1 de julio de 2023 del puente de Crimea, parcialmente destruido por una explosión el sábado de la cual acusa a Ucrania.
El gobierno «decidió la fecha límite del 1 de julio de 2023 para el final de los contratos del Estado para la ejecución de las obras», señala una orden firmada por el primer ministro ruso Mijail Mishustin, en referencia a los trabajos en ese puente, símbolo de la anexión rusa de la península ucraniana de Crimea y crucial para el suministro de las tropas rusas.
Los servicios de seguridad rusos (FSB) calificaron la explosión de «ataque terrorista» y afirmaron que fue llevado a cabo por los servicios ucranianos de inteligencia.
Según el FSB, un agente de Kiev organizó el tránsito de los explosivos por varios países y estuvo en contacto con los diferentes intermediarios.
