Una presentación única en la historia de America’s Got Talent dejó a los jueces y al público sin palabras: cinco perros robot Spot de Boston Dynamics tomaron el escenario y bailaron al ritmo de “Don’t Stop Me Now” de Queen. A primera vista, podría parecer un truco visual o un grupo de perros entrenados, pero la verdad es que se trataba de robots de cuatro patas diseñados para realizar tareas complejas.
Spot, el modelo comercial más famoso de Boston Dynamics, tiene un valor aproximado de 75 mil dólares por unidad y ya cuenta con más de 1,500 unidades desplegadas a nivel mundial. Estos robots han sido viralizados en redes sociales ejecutando movimientos sorprendentes como el moonwalk, abriendo puertas, subiendo escaleras y realizando maniobras precisas en entornos difíciles, según destaca el portal Interesting Engineering.
Durante los 90 segundos de la coreografía, uno de los robots, que pesa 32 kilos, se desplomó inesperadamente. Sin embargo, los otros cuatro ajustaron su formación y completaron la actuación sin interrupciones. Este momento fue captado con entusiasmo por los jueces. Howie Mandel expresó su asombro, señalando que tras 20 años del programa nunca había visto algo tan innovador, mientras que Simon Cowell consideró que el incidente había hecho la actuación “extrañamente mejor” al evidenciar la complejidad del desempeño de los robots.
Sofía Vergara preguntó si el robot podía repararse al instante, y el representante de Boston Dynamics respondió con su lema interno: “construir, romper, arreglar”. Finalmente, el robot se reincorporó frente al público, logrando que los cuatro jueces le dieran un sí unánime. Detrás del escenario, un vocero señaló a Terry Crews que este tipo de tecnología representa el futuro del entretenimiento y la robótica.
El diseño cuadrúpedo de Spot le permite desplazarse por escaleras, lodo y terrenos irregulares donde las máquinas con ruedas no pueden llegar. Esto los hace especialmente útiles en tareas de seguridad, inspección industrial, detección de fugas de gas y patrullaje urbano, como lo intentó brevemente la policía de Nueva York. Su versatilidad también ha llevado a que empresas como SpaceX y Skar los utilicen en sus fábricas, mientras que en Fukuoka los robots Spot animaron un partido de béisbol junto a robots humanoides Pepper.
La popularidad de estos robots ha trascendido el ámbito industrial y de seguridad. En 2022, la artista Agnieszka Pilat vendió una pintura realizada con las patas de un Spot por 40 mil dólares. Ese mismo año, uno de estos robots apareció como extra en la serie The Book of Boba Fett de Star Wars, y las autoridades británicas los evaluaron para inspeccionar puentes en la autopista M5.
Con su mezcla de precisión tecnológica y atractivo escénico, los perros robot Spot no solo redefinen el concepto de entretenimiento, sino que también demuestran su potencial como aliados estratégicos en tareas complejas y entornos peligrosos, marcando un hito en la historia de la robótica.

