En los primeros nueve meses de 2025, el Servicio de Rentas Internas (SRI) del Ecuador recaudó aproximadamente $838 millones gracias al Impuesto a la Salida de Divisas (ISD), superando los $796 millones del mismo periodo en 2024, lo que representa un crecimiento del 5,3 %.
El ISD, vigente desde 2008 mediante la Ley Reformatoria a la Equidad Tributaria durante el gobierno de Rafael Correa, se aplica cuando personas naturales, empresas nacionales o extranjeras envían dinero al exterior. Esto incluye transferencias bancarias, remesas, compras en línea con tarjeta de crédito en el extranjero o llevar efectivo al viajar. La tarifa actual es del 5 %, porcentaje que especialistas consideran adecuado y que debería mantenerse estable.
La guayaquileña Landy Andrade lleva pagando este tributo desde hace cinco años. Junto a su familia realiza compras en Amazon de productos de belleza y decoración. Según explica, el impuesto se refleja automáticamente en la tarjeta de crédito de su esposo: “A veces te descuentan en el mes o al año. Cuando compras más de $100, te descuentan $1,70”, comenta Andrade, ejemplificando cómo se aplica el ISD en el consumo cotidiano.
Desde su creación, la tasa del ISD ha sufrido varias modificaciones: inicialmente fue del 0,5 %, subió al 2 % en 2010, luego al 5 % en 2011, se ajustó al 4,75 % en enero de 2022 y finalmente volvió a 5 % en abril de 2024. Para la economista Melissa Loor, estos ajustes explican el incremento en la recaudación del impuesto durante 2025.
El SRI también ha reforzado los controles y notificaciones para regular consumos internacionales no declarados en años anteriores. Como resultado, entre 2022 y 2023, la entidad recaudó cerca de $4 millones por saldos pendientes de ISD. La base exenta del impuesto también se ha actualizado: mientras que entre 2022 y 2024 era de $5.109,79 anuales, para 2025 a 2027 se fijó en $5.188,26. Asimismo, existe un valor exento quincenal de $1.410, aplicable a quienes viajen con efectivo o realicen transferencias que superen tres salarios básicos unificados.
El ISD se considera el tercer impuesto más relevante de Ecuador, después del IVA y del Impuesto a la Renta. Según Hugo Mejía, asesor tributario, su correcta aplicación garantiza que el consumo y la inversión no se vean perjudicados, destacando que la tarifa actual del 5 % es equilibrada. Por su parte, Loor agrega que un ISD estable contribuye a la formalidad y a generar más recursos para el Estado, siempre sin obstaculizar el acceso a tecnología ni la inversión productiva.
Para las empresas, el ISD también representa un componente significativo. Un representante de una compañía que importa tapas de aluminio indica que los pagos por importaciones y remesas pueden generar montos elevados de tributo. Según Diego Cueva, director de la Maestría en Gestión Financiera de la UTPL, la recaudación creciente es positiva a corto plazo, pero alerta que la salida de divisas puede afectar la liquidez en una economía dolarizada. Además, sostiene que un aumento indiscriminado del ISD podría desalentar el consumo interno y no necesariamente incrementar la productividad o las exportaciones.
En conclusión, especialistas coinciden en que mantener la tarifa del 5 % del ISD resulta esencial para un equilibrio entre recaudación, consumo y desarrollo económico, evitando que el impuesto se convierta en un obstáculo para la inversión productiva y la formalidad financiera en Ecuador.

