La avenida Joaquín Orrantia, en el norte de Guayaquil, volvió a ser habilitada al tránsito vehicular este viernes 17 de octubre, tres días después del atentado con coche bomba que dejó un fallecido y 26 personas heridas. La vía permaneció cerrada para que las autoridades realizaran los procedimientos de investigación y seguridad necesarios.
Durante el cierre, el acceso estuvo bloqueado de extremo a extremo con vehículos de la Agencia de Tránsito y Movilidad (ATM), mientras en el interior trabajaban la Policía Nacional, el Cuerpo de Bomberos de Guayaquil y agentes de Criminalística. Fuentes policiales confirmaron que desde el miércoles 15 de octubre los agentes del FBI también participaron en las investigaciones.
Cerca del mediodía, la ATM informó que se restableció la circulación, aunque recordó que el tramo entre la avenida Joaquín Orrantia y la avenida Juan Tanca Marengo, en dirección hacia la avenida de las Américas, sigue cerrado por trabajos de mantenimiento estructural en los edificios afectados.
En el área del atentado, al menos seis edificaciones sufrieron daños en fachadas y ventanales por la onda expansiva. Personal administrativo de los inmuebles continuaba reparando las ventanas a la hora del restablecimiento del tránsito.
El tráfico se desarrollaba con normalidad y varios taxis se estacionaban frente al Mall del Sol, como es habitual en la zona, marcando la reactivación paulatina de la actividad comercial y vehicular en un área que permaneció desolada tras la explosión.

