Kim Kardashian volvió a abrir su corazón sobre uno de los capítulos más difíciles de su vida: su divorcio con Kanye West. En una entrevista reciente en el pódcast Call Her Daddy, publicada el 15 de octubre, la empresaria y estrella de televisión reflexionó sobre lo que significó poner fin a una relación que calificó como “tóxica” y cómo ha logrado mantener la estabilidad emocional de sus hijos en medio del proceso.
“Tengo el problema de solo recordar lo bueno”, confesó Kardashian durante la conversación con la presentadora Alex Cooper. “Soy una persona que perdona, pero desde que me divorcié, no he salido mucho. Creo que cuando maduras, ya no toleras ese tipo de cosas”, explicó con total sinceridad.
La fundadora de Skims señaló que, aunque no se arrepiente de sus decisiones románticas, sí ha reflexionado sobre las razones detrás de sus elecciones sentimentales. En ese sentido, reconoció que sus padres, Kris Jenner y el fallecido abogado Robert Kardashian, fueron un modelo ejemplar de pareja y familia.
“Tuve el mejor ejemplo en mis padres. Vi cómo debería ser tratado alguien en una relación. Por eso me resulta confuso haber tomado decisiones tan distintas. Uno pensaría que con un ejemplo tan bueno, habría elegido algo similar”, comentó con honestidad.
Kardashian y West mantuvieron una relación de casi 15 años, de los cuales ocho estuvieron casados. La pareja contrajo matrimonio en 2014 y finalizó oficialmente su divorcio en 2022, un año después de que Kim presentara la solicitud legal. Según la empresaria, el proceso fue “emocionalmente agotador”, sobre todo por la presión mediática y la salud mental de su exesposo.
“Tuve que cuidarme a mí misma para poder ser una mejor madre”, afirmó. La también influencer, madre de cuatro hijos —North, Saint, Chicago y Psalm—, destacó que su prioridad siempre ha sido proteger el bienestar emocional de sus pequeños frente al escrutinio público.
En la charla, Kardashian también respondió a las versiones que aseguraban que había impedido que Kanye West tuviera contacto con sus hijos. “Siempre que él lo pide, dejo que los vea”, aseguró, aunque admitió que en ocasiones han pasado “algunos meses” sin tener noticias del rapero.
La empresaria confesó que su hija mayor, North West, es la más perceptiva de la familia y que procura evitar que sus hijos escuchen comentarios negativos sobre su padre. “Nunca digo nada malo de él. Hay suficiente información allá afuera, y lo último que necesitan mis hijos es oír algo negativo de mi parte”, señaló.
A tres años de la separación, Kim Kardashian asegura que su enfoque está en el crecimiento personal, la crianza de sus hijos y el fortalecimiento de su bienestar emocional. “La vida no se trata de borrar el pasado, sino de aprender de él”, concluyó.

