Louis Vuitton deslumbra en París con una colección cómoda y elegante inspirada en la vida en casa

ENTRETENIMIENTO

La Semana de la Moda de París fue escenario de una de las presentaciones más esperadas de la temporada. Este martes 30 de septiembre, Louis Vuitton mostró en el Museo del Louvre su nueva colección femenina primavera-verano 2026, una propuesta que combina comodidad, elegancia y un aire íntimo, inspirada en la serenidad del hogar.

En los majestuosos apartamentos donde Ana de Austria, madre de Luis XIV, pasaba los veranos, el director artístico de la firma, Nicolas Ghesquière, convirtió la pasarela en una oda al arte de vivir. El diseñador describió la colección como un viaje hacia la intimidad, con prendas pensadas para “vestirse primero para uno mismo”.


Una colección que celebra la comodidad y el refinamiento

La propuesta de Louis Vuitton destacó por su enfoque relajado y femenino. Se presentaron vestidos ligeros que evocan camisones, abrigos atados como batas, jerséis suaves y pantalones fluidos, todo bajo una paleta de tonos pastel que reforzaban la sensación de serenidad.

Los accesorios jugaron un papel clave: bufandas atadas a la cintura, turbantes que estilizan la silueta y botines planos de colores vivos, que aportaban contrastes vibrantes sin romper la armonía general. Los detalles florales y las texturas livianas completaban una colección que fusiona lujo y bienestar, reinterpretando el concepto de la moda doméstica.


Un desfile lleno de estrellas internacionales

El evento reunió a una destacada lista de celebridades y figuras del entretenimiento. Entre los invitados figuraron Brigitte Macron, primera dama de Francia; Lisa, integrante del grupo Blackpink; las actrices Ana de Armas, Zendaya y Emma Stone; además del músico Jaden Smith.

Antes del desfile, tanto Zendaya como Lisa posaron frente a la icónica Pirámide del Louvre, capturando la atención de fotógrafos y fanáticos en redes sociales. Las imágenes se viralizaron rápidamente, reforzando el carácter cultural y global del evento.


El concepto: “como en casa”

Nicolas Ghesquière explicó que la inspiración de esta colección partió de una idea sencilla pero poderosa: el placer de sentirse bien en casa sin renunciar a la sofisticación.

“La atmósfera que quería compartir era esa serenidad que se siente cuando uno está en la comodidad de su hogar”, declaró el diseñador. “Es como un viaje por su propio apartamento, un espacio donde se puede vestir con placer y estilo”.

El desfile estuvo acompañado por una ambientación sonora especial: una reinterpretación del tema This Must Be the Place, de Talking Heads, con las palabras recitadas por Cate Blanchett, reforzando el mensaje de calidez, pertenencia y elegancia cotidiana.


Con esta colección, Louis Vuitton redefine la noción de lujo contemporáneo, alejándose de la ostentación y abrazando una estética íntima y emocional, donde la moda se vive desde la comodidad, la autenticidad y la belleza del día a día.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *