Las autoridades de Shanghái han iniciado una evacuación masiva que afecta a casi 300.000 residentes debido al avance del tifón Co-May, uno de los fenómenos climáticos más intensos que ha golpeado la costa este de China en lo que va del año. El Observatorio Meteorológico local elevó el nivel de emergencia a alerta naranja, el segundo más alto del sistema de cuatro niveles utilizado en el país.
El tifón, que se desplazaba por el Mar de China Oriental con ráfagas de viento de hasta 160 kilómetros por hora, provocó intensas precipitaciones en varias zonas costeras, lo que obligó a las autoridades a implementar medidas preventivas urgentes. Escuelas fueron cerradas, servicios de transporte suspendidos y actividades públicas canceladas.
Medidas preventivas y coordinación de emergencia
Según informó el Centro Meteorológico Nacional, se espera que el tifón Co-May toque tierra entre Zhejiang y Fujian, pero su influencia ya se siente con fuerza en Shanghái. Las autoridades locales movilizaron recursos de emergencia para atender a las comunidades vulnerables y habilitaron más de 1.500 albergues temporales en distritos como Pudong, Jinshan y Fengxian.
«Estamos priorizando la seguridad de la población», declaró un vocero del gobierno municipal. «Las evacuaciones se han realizado de forma ordenada, y los equipos de emergencia están en alerta máxima». Más de 7.000 efectivos de rescate y voluntarios se encuentran desplegados para dar respuesta inmediata en caso de deslizamientos de tierra, inundaciones o daños estructurales.
Impacto regional y monitoreo constante
El tifón Co-May no solo representa un riesgo para Shanghái. Las provincias cercanas también están en alerta ante posibles deslaves y crecidas de ríos. El Ministerio de Recursos Hídricos de China ha emitido advertencias para 12 cuencas fluviales, e indicó que los niveles de agua ya superan los umbrales de seguridad en al menos cinco de ellas.
Mientras tanto, se mantiene un monitoreo constante a través de satélites meteorológicos y radares de última generación, que permiten anticipar la trayectoria del fenómeno y adaptar las respuestas en tiempo real.
Preocupación por eventos climáticos extremos
Este nuevo tifón reaviva las preocupaciones por el aumento en la frecuencia e intensidad de fenómenos meteorológicos extremos en Asia, asociados con el cambio climático. En lo que va de 2025, China ha enfrentado ya tres tifones de categoría severa, una cifra superior al promedio de años anteriores.
Meteorólogos insisten en que la combinación de océanos más cálidos y patrones climáticos inestables ha hecho que las tormentas tropicales ganen fuerza con mayor rapidez y causen estragos más amplios.

