Una ola de incendios forestales ha obligado a evacuar a más de 50.000 personas en la provincia de Esmirna, al oeste de Turquía. El distrito de Seferihisar ha sido el más afectado desde el domingo, cuando comenzaron los primeros focos debido a condiciones climáticas extremas.
Las autoridades informaron que fuertes vientos, con ráfagas que alcanzaron los 120 km/h, complicaron las labores de extinción. En tan solo tres días, se registraron 263 incendios forestales en diversas zonas del país. Hasta ahora, 259 han sido controlados, mientras que cuatro permanecen activos en las provincias de Esmirna, Manisa y Hatay.
Para hacer frente a la emergencia, se desplegaron más de 1.000 bomberos, 11 aviones cisterna, 27 helicópteros y más de 280 vehículos especializados. En Esmirna, los cuerpos de rescate evacuaron barrios enteros en los distritos de Seferihisar y Menderes, así como cuatro poblaciones rurales cercanas.
El desastre natural también ha dejado al menos 21 personas heridas y causado daños en más de 200 viviendas. Además, cerca de 1.500 personas fueron evacuadas en Hatay como medida preventiva. Las autoridades turcas siguen en alerta ante posibles rebrotes debido a las altas temperaturas.
El impacto ambiental ha sido severo. Bosques enteros han quedado calcinados y numerosas especies de fauna silvestre resultaron afectadas. El gobierno ha advertido que este tipo de incendios se intensifican por los efectos del cambio climático y las prácticas humanas irresponsables, como fogatas mal apagadas o la quema ilegal de basura.
Desde el 1 de junio, Turquía ha registrado 569 incendios forestales, lo que marca una tendencia preocupante. En Esmirna, un hombre fue arrestado por presuntamente provocar uno de los focos al usar gasolina.
El ministro de Agricultura, İbrahim Yumaklı, calificó la situación como una “crisis nacional” y pidió evitar cualquier actividad que pueda desencadenar nuevos incendios. Por su parte, el ministro del Interior, Ali Yerlikaya, elogió la labor de los equipos de emergencia y aseguró que “los héroes forestales no descansarán hasta proteger nuestra tierra”.
La situación en Esmirna continúa siendo crítica, aunque las autoridades se muestran confiadas en lograr el control total de los incendios en los próximos días. Sin embargo, se mantiene la alerta roja en varias regiones del país.

