La inseguridad en Urdesa Norte no da tregua ni siquiera a los centros educativos. Un plantel ubicado en la intersección de la avenida Tercera y calle Primera, en el norte de Guayaquil, fue blanco de la delincuencia durante el fin de semana, lo que obligó a interrumpir las actividades escolares este lunes.
De acuerdo con personal de la institución, sujetos desconocidos ingresaron a las instalaciones tras trepar un cerramiento de cemento con rejas metálicas. Una vez dentro, se dirigieron hacia la fachada principal, donde se encuentran los medidores de electricidad, el sistema de climatización y otros dispositivos técnicos.
Los antisociales se llevaron componentes claves del sistema eléctrico, entre ellos varios breakers, dejando sin energía a partes del edificio. “Al llegar en la mañana vimos que no había luz en algunos salones y que varios cables estaban expuestos. Ya no es la primera vez que pasa”, señaló uno de los docentes.
Además del robo en el plantel, residentes de la zona y padres de familia denuncian una constante ola de asaltos en las inmediaciones del colegio. Peatones, especialmente quienes acuden a dejar o recoger a sus hijos, han sido víctimas de robos con arma blanca o intimidaciones por parte de delincuentes en moto.
“Nos sentimos vulnerables. Traemos a nuestros hijos a estudiar y estamos expuestos a que nos asalten. Necesitamos más presencia policial”, expresó una madre de familia. En los alrededores del colegio se pueden observar cámaras de vigilancia comunitaria, pero, según los vecinos, pocas están operativas.
El hecho ya fue reportado a la Policía Nacional y a la empresa eléctrica correspondiente, que acudió al lugar para evaluar los daños. Mientras tanto, las autoridades del plantel evalúan reforzar el cerramiento perimetral y mejorar el sistema de alarma para evitar futuros incidentes.
Este tipo de delitos contra infraestructuras educativas se ha vuelto recurrente en distintos sectores de Guayaquil, afectando no solo la seguridad física de los estudiantes y el personal, sino también la continuidad de las clases por los daños materiales y la falta de servicios básicos.
