El camino para permitir la instalación de bases militares extranjeras en Ecuador avanza, pero aún quedan pasos clave antes de que esta reforma constitucional entre en vigor. Este martes 3 de junio, la Asamblea Nacional aprobó con 82 votos la propuesta del presidente Daniel Noboa Azín, que busca modificar parcialmente el artículo 5 de la Constitución para habilitar la presencia de fuerzas militares foráneas con fines estratégicos en territorio nacional.
Este proyecto de enmienda constitucional fue planteado mediante el Decreto Ejecutivo N.º 425, emitido el 17 de octubre de 2024, y propone una redacción reducida del artículo 5, donde únicamente se afirme que “Ecuador es un territorio de paz”. Esta modificación eliminaría la actual prohibición constitucional sobre bases extranjeras, permitiendo acuerdos militares con otras naciones.
Sin embargo, para que la reforma entre en vigencia, aún debe seguir el proceso previsto en el artículo 442 de la Constitución. El texto aprobado será enviado nuevamente a la Corte Constitucional, que deberá emitir un segundo dictamen favorable. Solo tras esa aprobación, el documento podrá remitirse al Consejo Nacional Electoral (CNE), entidad encargada de organizar un referéndum nacional.
Este referéndum deberá ser convocado dentro de los 45 días siguientes a la aprobación definitiva, y para que la enmienda constitucional sea adoptada, se requerirá que al menos la mitad más uno de los votos válidos emitidos respalde la propuesta. Una vez que se apruebe en las urnas, el CNE dispondrá su publicación oficial en un plazo máximo de siete días.
Durante el debate parlamentario, el proyecto contó con el respaldo de las bancadas de ADN y del Partido Social Cristiano (PSC), mientras que la Revolución Ciudadana (RC) manifestó su rechazo, citando preocupaciones sobre soberanía y el riesgo de intervención extranjera.
Esta reforma es parte del plan del Gobierno para fortalecer la cooperación internacional en materia de seguridad y lucha contra el crimen organizado, en momentos en que el país enfrenta una creciente ola de violencia vinculada a grupos delictivos transnacionales.
