En un operativo conjunto desarrollado en Guayaquil y Quito, la Policía Nacional logró desmantelar una organización criminal transnacional dedicada al envío de drogas a España, operación que incluyó la posible participación de servidores policiales y extranjeros en la logística del delito.
La acción, denominada “Gran Fénix 23”, forma parte de una investigación iniciada en 2024 y fruto de la cooperación bilateral entre Ecuador y España para combatir el narcotráfico. Según informó la Policía, este grupo delictivo estaría vinculado con la banda conocida como Chone Killers, una organización de delincuencia organizada con fuerte presencia en el país.
Durante las pesquisas, las autoridades descubrieron que los criminales utilizaban contenedores aéreos que, aparentemente, transportaban productos de exportación lícita desde Ecuador hacia territorio español. Sin embargo, estas cargas legales eran manipuladas para contaminar la mercancía con sustancias sujetas a fiscalización, facilitando así el envío ilegal de drogas al extranjero.
El operativo en Guayaquil y Quito se ejecutó con el fin de interceptar esta modalidad sofisticada de narcotráfico, que representa un desafío para las autoridades debido a la participación, en algunos casos, de personal policial dentro de la red criminal. Esta infiltración complica el combate efectivo al tráfico de drogas, ya que afecta la confianza ciudadana y la integridad de los cuerpos de seguridad.
“Gracias a las labores de inteligencia y cooperación internacional, hemos podido identificar y desarticular una estructura que ponía en riesgo la seguridad nacional y la imagen del país en el exterior”, declaró un vocero oficial de la Policía Nacional.
Esta operación refleja el compromiso de Ecuador en la lucha contra el narcotráfico y la delincuencia organizada, así como la necesidad de reforzar los controles internos dentro de las instituciones para evitar infiltraciones que faciliten el delito.
La Policía continúa con las investigaciones para determinar todos los miembros implicados en esta red y reforzar las medidas de prevención en los puntos de exportación para garantizar que los productos enviados al exterior no sean utilizados como vehículos para actividades ilícitas.
