El Ministerio del Interior de Ecuador confirmó la detención de Dritan Gjika, considerado uno de los cabecillas más peligrosos de la mafia albanesa que operaba en territorio ecuatoriano. El arresto se produjo en Emiratos Árabes Unidos, como resultado de una operación internacional coordinada entre la Interpol de Ecuador y las autoridades de Abu Dabi, con apoyo del programa europeo PAcCTO 2.
Gjika, de 47 años, tenía dos notificaciones rojas de Interpol por delitos de narcotráfico, lavado de activos y delincuencia organizada. Fue vinculado oficialmente a estas actividades por la Fiscalía General del Estado en febrero de 2024, cuando se lo identificó como el líder de una red criminal con influencia en varias provincias del país.
Residencia, negocios y poder económico
El albanés ingresó por primera vez a Ecuador en 2009 con visa temporal, y obtuvo la ciudadanía ecuatoriana en 2013. Residía en una lujosa vivienda en la urbanización Puerto Azul, en Guayaquil. Desde allí dirigía operaciones de fachada a través de empresas como Cresmark S.A. y Agricomtrade S.A., registradas como exportadoras de banano.
Estas compañías eran utilizadas para lavar dinero proveniente del narcotráfico. Según la Fiscalía, se compraron propiedades y activos valorados en al menos 7,23 millones de dólares en provincias como Guayas, Cotopaxi y Santa Elena. Entre los bienes incautados constan automóviles blindados, relojes de lujo y sumas importantes de dinero en efectivo.
Redes políticas y vínculos peligrosos
Gjika mantenía nexos con figuras políticas y empresarios, incluyendo una conexión con Rubén Cherres, amigo de Danilo Carrera, cuñado del expresidente Guillermo Lasso. Esta relación, según las investigaciones, le habría otorgado protección y acceso a redes de influencia que facilitaron sus actividades delictivas.
Golpe del operativo Gran Fénix 13
El operativo internacional “Gran Fénix 13”, ejecutado en febrero de 2024, desarticuló parte de su red criminal. En esa ocasión, se decomisaron más de 9,5 toneladas de cocaína y fueron detenidas más de 30 personas, aunque Gjika logró huir del país. Su captura en Emiratos Árabes representa un paso clave en la lucha contra el narcotráfico y el crimen transnacional.
Proceso de extradición en marcha
Ahora, Ecuador espera concretar su extradición para que enfrente la justicia. Gjika deberá responder por sus múltiples delitos ante las autoridades judiciales ecuatorianas, quienes han reiterado su compromiso de combatir las mafias que operan en el país y sus conexiones internacionales.
