La tranquilidad de los habitantes del sector Samanes 2, ubicado al norte de Guayaquil, se ha visto gravemente afectada tras una serie de explosiones ocurridas en menos de una semana. Tres atentados con artefactos explosivos —registrados durante las madrugadas del 15, 16 y 20 de mayo— han dejado daños materiales y una creciente sensación de temor en la comunidad.
Según reportes, los dispositivos detonaron cerca de viviendas, afectando balcones, paredes y vehículos estacionados. Vecinos indicaron que las explosiones fueron lo suficientemente fuertes como para interrumpir el sueño de toda la cuadra, generando escenas de pánico.
Sospechas de extorsión detrás de los ataques
La Policía Nacional informó que los ataques podrían tener relación con intimidaciones por parte de grupos delictivos que operan en la ciudad. Las autoridades sospechan que se trata de intentos de extorsión, conocidos popularmente como «vacunas», en los que bandas criminales buscan amedrentar a comerciantes o residentes.
Aunque no se han presentado denuncias formales por extorsión en estos casos específicos, los uniformados mantienen esta línea de investigación y aseguran que existe un patrón común en los tres ataques. «Todo apunta a que un mismo grupo estaría detrás de las detonaciones», indicó un vocero policial.
Vecinos viven con miedo y exigen acción
La incertidumbre ha invadido a la comunidad. Algunos residentes han optado por no salir de noche, mientras otros han solicitado la instalación de más cámaras de vigilancia y patrullajes constantes. “Son tres bombas y amenazas fuertes, da miedo salir”, expresó una vecina del sector, quien pidió no revelar su identidad por temor a represalias.
El temor colectivo ha llevado incluso a reuniones comunitarias para exigir respuestas a las autoridades. «Queremos seguridad, no podemos vivir con miedo a que nuestras casas exploten», señaló otro vecino.
Policía refuerza presencia en la zona
Como respuesta a estos eventos, la Policía ha intensificado su presencia en la zona y ha reforzado los patrullajes nocturnos. Además, se han activado canales de denuncia reservada para que los ciudadanos puedan reportar amenazas o actividades sospechosas sin temor.
Se espera que las investigaciones avancen en los próximos días con la recolección de testimonios, imágenes de cámaras de seguridad y peritajes a los restos de los explosivos utilizados.
