Imagina que el planeta funciona como una cuenta bancaria de carbono. Cada emisión de dióxido de carbono (CO₂) equivale a un retiro. Esta metáfora simple, pero poderosa, es usada por Claudia Salem, activista y directora de sostenibilidad, para explicar el crítico estado ambiental del mundo. “Cada vez que emitimos CO₂, estamos gastando. Es urgente equilibrar esa cuenta”, afirma con convicción.
Claudia Salem ha dedicado su vida a promover un cambio real en la forma en que interactuamos con nuestro entorno. Su trayectoria es tan diversa como impactante: ha trabajado en sectores como telecomunicaciones, tecnología, activismo y educación ambiental. Su visión integra desarrollo económico con respeto a los límites planetarios.
Una vida dedicada al cambio
Fundadora de la organización Yo Siembro, Salem lidera programas que fusionan educación, entretenimiento y conciencia ambiental. “Queremos enseñar a las nuevas generaciones que cuidar el medioambiente no solo es necesario, sino también emocionante y transformador”, sostiene.
Yo Siembro desarrolla proyectos enfocados en crear conocimiento colectivo sobre sostenibilidad, economía circular, reciclaje, agroecología y consumo responsable. Sus programas llegan a escuelas, comunidades rurales y urbanas, involucrando a niños, jóvenes y adultos en un esfuerzo por generar un cambio cultural.
Una visión integral de la sostenibilidad
Más allá del activismo, Claudia ocupa el cargo de directora de Sostenibilidad en una organización de alcance internacional, desde donde impulsa prácticas sostenibles en múltiples sectores. Para ella, la sostenibilidad no es una moda, sino una urgencia que debe integrarse en todos los aspectos de la vida moderna.
“La sostenibilidad debe estar presente en cómo producimos, consumimos y educamos. Ya no es suficiente con reciclar, hay que repensar todo el sistema”, indica Salem, quien promueve alianzas entre empresas, gobiernos y sociedad civil para avanzar hacia un modelo bajo en carbono.
El costo de no actuar
Según datos del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), si no se toman medidas drásticas para reducir las emisiones globales, podríamos superar el umbral crítico de 1.5 °C en pocas décadas. Claudia Salem insiste en que cada individuo y organización tiene un rol que desempeñar: “No se trata de quién tiene más poder, sino de quién asume más responsabilidad”.
A través de foros, talleres y programas educativos, Salem busca inspirar a otros a ser agentes de cambio. Su trabajo representa una invitación a todos los sectores para asumir compromisos reales frente a la crisis climática.
