El Tribunal de Apelación de Londres desestimó este viernes el recurso presentado por el príncipe Harry para recuperar la protección policial que solía tener como miembro activo de la familia real británica. La decisión, emitida por el juez Sir Peter Lane, confirma que Harry no tiene derecho automático a escolta financiada con fondos públicos desde que renunció a sus funciones reales y se mudó a Estados Unidos en 2020.
La sentencia marca un revés significativo en la prolongada disputa legal que el duque de Sussex mantiene con el gobierno británico. Según el tribunal, las autoridades actuaron “legal y razonablemente” al modificar las condiciones de seguridad personal del príncipe tras su cambio de estatus dentro de la familia real.
¿Por qué perdió la protección policial?
Cuando Harry y Meghan Markle anunciaron su decisión de apartarse de sus deberes reales hace cinco años, también perdieron los privilegios asociados a ese rol, entre ellos, la protección policial armada proporcionada por Scotland Yard. Este sistema de seguridad está reservado para los miembros activos de la realeza y es financiado directamente por el erario público del Reino Unido.
Harry alegaba que, a pesar de ya no ser un representante oficial de la Corona, él y su familia continuaban siendo objeto de amenazas considerables, tanto en Reino Unido como en el extranjero. Sin embargo, el tribunal concluyó que su exposición al riesgo no justificaba el restablecimiento de las medidas de seguridad anteriores.
Un tema de dinero, seguridad y prestigio
En su defensa, el príncipe también ofreció cubrir personalmente los costos de su seguridad cuando se encontrara en suelo británico. Sin embargo, esta propuesta fue rechazada, y los organismos de seguridad sostuvieron que la protección oficial no puede “comprarse” como un servicio privado, ya que involucra recursos estatales, procedimientos confidenciales y personal entrenado por el gobierno.
Este fallo se suma a otros desafíos legales que Harry ha enfrentado en Reino Unido, incluidos litigios contra medios de comunicación por invasión de privacidad. La familia Sussex ha señalado en múltiples ocasiones que las condiciones de seguridad fueron una de las razones clave por las que decidieron establecerse en California.
¿Qué sigue para el príncipe Harry?
A pesar del fallo adverso, Harry aún podría apelar ante instancias superiores, aunque sus posibilidades son reducidas. Mientras tanto, la seguridad de la familia se mantiene bajo esquemas privados contratados por ellos mismos, sin la colaboración de la policía británica en sus visitas al país.
Este nuevo capítulo deja claro que el alejamiento de los deberes reales no solo conlleva consecuencias simbólicas, sino también prácticas y legales que redefinen el rol del príncipe Harry dentro del entramado institucional del Reino Unido.

