Durante el segundo día del juicio penal que enfrenta Harvey Weinstein en Nueva York por presuntos delitos sexuales, la Fiscalía presentó 26 fotografías del exproductor de cine en compañía de figuras influyentes del ámbito político y social, como el expresidente estadounidense Bill Clinton y la fallecida reina Isabel II. Esta estrategia, según los fiscales, busca demostrar ante el jurado el nivel de poder y conexiones de Weinstein, y cómo se valía de esa posición para cometer supuestos abusos.
Las imágenes fueron mostradas este jueves por la fiscal adjunta Shannon Lucey, quien argumentó que el acusado utilizó su red de relaciones con celebridades, líderes mundiales y miembros de la élite social para consolidar su imagen de “intocable”, lo que le permitía actuar sin consecuencias. Weinstein, de 72 años, enfrenta nuevos cargos por abuso sexual y violación en tercer grado, presentados por tres mujeres que aseguran haber sido víctimas del productor cuando él se encontraba en la cúspide de su carrera.
Entre las pruebas fotográficas se incluyeron retratos con Clinton en eventos oficiales, imágenes junto a la reina Isabel II durante actos públicos y otras con celebridades del cine y la política. La información de “quiénes, cuándo y dónde” fue proporcionada por una exeditora de la agencia Getty Images, testigo clave en el caso, quien ayudó a confirmar la autenticidad y contexto de cada imagen.
Este nuevo juicio se suma a los múltiples procesos judiciales que ha enfrentado Weinstein desde 2017, cuando surgieron numerosas denuncias en su contra en el marco del movimiento #MeToo. En 2020, fue sentenciado a 23 años de prisión en un tribunal de Nueva York por delitos similares, y en 2022 fue condenado en Los Ángeles a otros 16 años. Sin embargo, parte de esas condenas están siendo apeladas, y el caso actual cobra relevancia por las nuevas evidencias presentadas.
“La presentación de estas fotos no busca glorificar su pasado, sino mostrar cómo usó su influencia para obtener lo que quería”, expresó la fiscal Lucey ante el jurado, al subrayar que el entorno privilegiado de Weinstein generaba un ambiente de impunidad que lo blindaba de denuncias.
Este proceso judicial continúa desarrollándose en la Corte Suprema de Nueva York, donde se espera que más testigos y víctimas compartan sus testimonios en las próximas semanas. La defensa del acusado, por su parte, insiste en que las relaciones del productor eran parte de su trabajo en la industria cinematográfica y que no prueban conducta delictiva alguna.

