La presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE) de Ecuador, Diana Atamaint, expresó recientemente que un total de 25 recintos electorales en distintas provincias del país se encuentran gravemente afectados debido a las condiciones climáticas de la temporada invernal. Este hecho ocurre en el marco de la segunda vuelta electoral, programada para el próximo domingo 13 de abril, donde más de 13,8 millones de ecuatorianos están llamados a votar.
El clima adverso podría presentar dificultades para los votantes, especialmente en las regiones más golpeadas por el mal tiempo, complicando el normal desarrollo del proceso electoral. Atamaint hizo énfasis en que la situación de los recintos afectados es monitoreada de cerca, y aunque ya se ha tomado la decisión de cambiar un recinto en Santa Elena, se espera que el número de afectados disminuya a lo largo de esta semana.
A pesar de las adversidades, la presidenta del CNE subrayó que todas las actividades relacionadas con el proceso electoral cuentan con planes de contingencia adecuados. “Las decisiones que tomamos son estrictamente técnicas y no políticas. Nuestro principal objetivo es garantizar que todos los ciudadanos puedan ejercer su derecho al voto de manera segura”, explicó Atamaint. Además, aclaró que en situaciones extremas, como inundaciones o cortes en el acceso a recintos, se podrán hacer ajustes para asegurar que las elecciones se lleven a cabo, o se pospongan si es necesario.
En cuanto al pronóstico meteorológico, el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) ha alertado sobre la alta probabilidad de intensas lluvias durante la primera quincena de abril. Estas precipitaciones afectarán principalmente a la región Litoral y a las áreas del norte y sur del Callejón Interandino, con el riesgo de desbordamientos de ríos y quebradas, así como deslizamientos de tierra. La intensidad y la recurrencia de las lluvias aumentan las posibilidades de que estas emergencias climáticas interfieran en el desarrollo normal de la jornada electoral.
En este contexto, el CNE mantiene un monitoreo constante de las condiciones climáticas y trabaja con autoridades locales para implementar medidas que aseguren la realización de las elecciones, garantizando que, en casos de emergencia, las decisiones tomadas estén alineadas con el bienestar de los votantes y el buen desarrollo del proceso.
